Jael Jadith
Poeta fiel al portal
Esbelta es la noche cuando muere el duelo
y lánguido el sueño cuando llega la luz
sumergido en mis burbujas febriles sin dueño
en mis espacios en blanco tejido canesú
encajado en los huecos hostiles con cercos
muriendo en la muerte la soledad sin luz
tallando la piedra de mis anhelos nuevos
sembrando semillas en la noche azul.
¿No entiendes que vengo del desconsuelo?
y estoy bebiendo en la cisterna común
donde beben leones, palomas y cuervos
donde habitan los cardos y el príncipe azul
me cuesta trabajo saltar otros cercos
estaba dormida en mi hueco de tul
rompiendo mi alma de aros siniestros
aquellos que me ataban aquel abedul
de llantos finitos con cantos de versos
en mis párrafos tristes en la noche azul.
Respira profundo y comprende mi tiempo
estoy careciendo del viento del sur
solo hay brisa resoplada en lo incierto
corriendo en reversa rompiendo el baúl
sacando muy suave el corazón de eneldo
que escondía desierto en mi suave tul
rasgando las tiras de tela en recuerdos
que ahogaban la risa de cuento en la cruz
guardada en la joya de amor en los cielos
de escritos perdidos en la noche azul.
¡Estoy malherida, retuerzo el recuerdo!
en este camino donde apareces tú
sacaré la espada y hollaré todo aquello
que me traba el paso directo a la luz
tu fuerza me obliga a regar el desierto
perderte me aferra a vivir plenitud
aunque mis pasos se vean esbeltos
saltaré de mi hoyuelo cubierto de tul
dejaré desconfianza ahorcada en un velo
de pergaminos errantes en mi noche azul.
y estoy bebiendo en la cisterna común
donde beben leones, palomas y cuervos
donde habitan los cardos y el príncipe azul
me cuesta trabajo saltar otros cercos
estaba dormida en mi hueco de tul
rompiendo mi alma de aros siniestros
aquellos que me ataban aquel abedul
de llantos finitos con cantos de versos
en mis párrafos tristes en la noche azul.
Respira profundo y comprende mi tiempo
estoy careciendo del viento del sur
solo hay brisa resoplada en lo incierto
corriendo en reversa rompiendo el baúl
sacando muy suave el corazón de eneldo
que escondía desierto en mi suave tul
rasgando las tiras de tela en recuerdos
que ahogaban la risa de cuento en la cruz
guardada en la joya de amor en los cielos
de escritos perdidos en la noche azul.
¡Estoy malherida, retuerzo el recuerdo!
en este camino donde apareces tú
sacaré la espada y hollaré todo aquello
que me traba el paso directo a la luz
tu fuerza me obliga a regar el desierto
perderte me aferra a vivir plenitud
aunque mis pasos se vean esbeltos
saltaré de mi hoyuelo cubierto de tul
dejaré desconfianza ahorcada en un velo
de pergaminos errantes en mi noche azul.
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