Vino a mi memoria el recuerdo grato
de mi maestra de tercer grado de primaria
mujer insigne quien con honor llevo el nombre de
María Auxiliadora y maestra.
Madre formadora en las aulas
con vocación velaba y protegía
lo más sensible, las debilidades y fortalezas
de cada uno de sus estudiantes.
De apariencia distinguida, erguida y elegante,
vestida de color oscuro misterioso
de personalidad avasalladora
con voz de formación en milicia
su letra dejaba profunda huella
de disciplina y autoridad,
¡pero! cuanta sensibilidad albergaba su corazón,
levantaba la autoestima de quien la necesitaba,
hacia relucir al más opaco del rebaño,
encontrando su dones,
aprendiamos haciendo de particular manera,
permitía aflorar y olvidar la pena.
Una mañana de compartir los compañeros y yo
quisimos cantarle una canción
en una sola voz “Mary es mi amor”
en su reacción...Solo lloro
develo su oscuro misterio…¡Esa canción no! ¡No por favor!
bajamos lentamente el ritmo y volumen de la canción y
nos dijo esa…esa canción me la cantaba mi difunto amor.
Emotivo y hermoso poema dedicado a esa maestra que dejó tan profunda huella en ti.
Ignoro la edad que tienes, por lo que no sé a que tiempo te refieres. Yo, a mis 66 tacos, jaja, recuerdo tiempos en los que a los maestros se les tenía en gran consideración, pues con sus aciertos y sus errores (como todos los tenemos), eran nuestra guía, y nos encauzaban hacia los correctos caminos a seguir. Bondad, dedicación, comprensión, mas no exento todo eso de la NECESARIA AUTORIDAD, hacía que todos los niños y niñas nos esforzáramos en mejorar nuestras capacidades.
Hoy, en mi país, en España, a los enseñantes, de primaria y secundaria, los alumnos los toman por el pito del sereno, y no sé si eso es debido a una nefasta interpretación de lo que es democracia, los padres, antes de apoyar a esos maestros, los cuestionan, y la enseñanza está perdiendo calidad (por eso, y porque los Gobiernos, tanto del PSOE como del PP, están recortando, desde hace años, los presupuestos dedicados a las Escuelas, Institutos, y Universidades).
Me da mucha pena. Yo, soy un izquierdista, y en mi juventud, un luchador antifranquista, pero considero un despropósito esta absurda actitud de ""anular todo lo que huela a franquismo"", sin reparar en que hay cosas que no pertenecen ni al franquismo ni a ninguna ideología, sino al SENTIDO COMÚN. Con ello, solo caminamos hacia una decadencia, en la que los niños, adolescentes, y jóvenes, se ven inmersos, toman posturas erróneas, no respetan ni a padres ni a maestros, y acabaremos siendo el culo de Europa, si es que no lo somos ya.
Besos, querida amiga, besos en alas de los vientos.