Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tu estrella se despertaba
en mis manos,
desnuda de cielo,
vestida de labios,
besando la noche,
traviesa,
despeinada,
un rumor de lunas
la acompañaba,
yo sentía sus caricias
en mi piel
sin sombras,
su sabor dulce
y salado
en mi boca
descalza,
una palabra a tiempo,
un beso sin olvido,
un rizo de lluvia,
hacían que su brillo
creciera
y con él mi deseo
de su luz salvadora.
en mis manos,
desnuda de cielo,
vestida de labios,
besando la noche,
traviesa,
despeinada,
un rumor de lunas
la acompañaba,
yo sentía sus caricias
en mi piel
sin sombras,
su sabor dulce
y salado
en mi boca
descalza,
una palabra a tiempo,
un beso sin olvido,
un rizo de lluvia,
hacían que su brillo
creciera
y con él mi deseo
de su luz salvadora.