E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Esta soledad larga, dilatada, extendida,
cruza las avenidas de la calle angustia
y se ahoga en vacuidad.
¡Que larga y silenciosa estas hoy soledad!
Pides a gritos que te hablen.
Pero hoy mi alma está tan triste, que ni con la soledad quiere hablar.
Soledad larga, espérame no me dejes hablando sola,
¿Por qué corres con zapatos de seda y cabellos al aire?
Espera un rato, deja de dar tumbos a mi alma.
Soledad un día fuiste amiga mía, casi hermana,
pero hoy nos separan los hilos del desconcierto,
y ya nos tratamos igual.
En la vida hay soledades tan largas
que parece que te quisieran comer
y sientes decaer el alma
que en tristezas y llantos quiere guarnecer.
Son las soledades largas,
tan vacías y tan vagas,
que traen tantos recuerdos, pensamientos y anhelos;
que hacen a cualquiera enloquecer.
Soledad larga
¡Vete ya, no beses mi frente!
Que mi alma está a punto de sucumbir.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados/copyright
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