Encuentro fortuito

nomar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
Encantadores versos nos compartes. un gusto llegar por aqui. Abrazos.
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.

Magníficas letras dejas nomar llenas de una hermosa nostalgia.
Un placer pasar y disfrutar de tu talento.
Mis saludos cordiales y un abrazo
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
qué hermoso poema con letras que sacan fuego de pasión...
 
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!
¡:oops:Ops! En que caminos elevados andas amiguito Nomar, ya quisiéramos todos tener bien desarrollado ese aspecto de la espiritualidad para tener encuentros fortuitos con quien quisiéramos, yo no regresaría pa´ca en mucho rato jeje.
Encantada de leerte una vez más con tu buena musa, buena pluma pues presentas y desarrollas ese encuentro en un viaje con mucha fluidez y su contenido ¡uf! ya te lo exprese. M e en-can-to:)
Un abrazote Caribeño;)
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
Todo un gusto recorrer tus letras poeta Nomar, me encantó el ambiente muy especial al limite del fantástico Enhorabuena. Amarilys
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
parece de sos casuales que poco vemos, en el mirar de algunas personas, abrazos
 

Una escena colmada de sensibilidad en la emoción inspirada de tus versos querido amigo...
Un gusto leerte...te abrazo con todo mi cariño...
Nancy

Gracias Darkness. Sabes que siempre resulta grata tu visita. Un abrazo.
 
Última edición:
¡:oops:Ops! En que caminos elevados andas amiguito Nomar, ya quisiéramos todos tener bien desarrollado ese aspecto de la espiritualidad para tener encuentros fortuitos con quien quisiéramos, yo no regresaría pa´ca en mucho rato jeje.
Encantada de leerte una vez más con tu buena musa, buena pluma pues presentas y desarrollas ese encuentro en un viaje con mucha fluidez y su contenido ¡uf! ya te lo exprese. M e en-can-to:)
Un abrazote Caribeño;)

!Wow! Hoy sí duermo felíz y a piernas sueltas con tu comentario. Gracias muchachita por dejarme tus lindas palabras. Recuerda que las guardo en un lugarcito especial. Un abrazote.
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
Recuerdos que se hacen versos desde tu melancólico sentir, es muy bello tu poema nomar, un abrazote desde aquí.
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.

Muy hermoso poema de amor donde plasmas tus sentires con hermosura y pasión. Encantada de leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
¡Simplemente hermoso! Magistrales versos que vuelan con profundas, intensas y bellas imágenes por el recuerdo, de la primera vez en la piel y en corazón. Un placer pasar por su maravillosa poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Una profunda nostalgia se deja ver en sus letras y aún cuando las cobija el amor, se sientes tristes,
grato detenerme en su espacio, saludos con admiración...:cool:
 
Cruzó el ángel del silencio
el iris roto de tus ojos,
petrificados ante la inminente
cercanía de mi cuerpo incrédulo,
cuyos pasos no atinaron
más camino que tu vera,
inconsciente de que dos almas
dejaban que un haz de tiempo
confundiera historias dormidas
entre pasado y presente.
!Sabes que no seguí tus huellas!
!Y sé que no me esperabas!

Nadie vió tu lágrima secándose
al compás tardío del viento,
ni el recuerdo de mis besos
lloviendo en tu memoria.
Nadie vió a tu mirada,
que solo yo reconozco,
decir en un mar de ensueño:
¡Fuiste mi primer hombre!
Y aún temo que alguna vez,
la mano que te sostiene,
escuche de tus labios una noche,
sílabas sonoras con mi nombre.

Se hizo fugaz el momento
y eterno en el recuerdo,
como eterno será el fuego
en tu pecho arrepentido,
suplicando idilios sin palabras
y perdón en el rubor
que vistieron tus mejillas...
Te ví partir de nuevo,
pero esta vez sin sueños,
sin la sonrisa felíz,
dejando en el perfume al viento
el último suspiro de un te quiero.
Ese bello suspiro final que eentreteje una doctina amorosa
de recuerdos en aquel encuentro de crestas transfiguradas.
felicidades por el amor que contiene el poema.
luzyabsenta
 
¡Simplemente hermoso! Magistrales versos que vuelan con profundas, intensas y bellas imágenes por el recuerdo, de la primera vez en la piel y en corazón. Un placer pasar por su maravillosa poesía, reciba mi más cordial saludo.

Gracias amigo Fernando. Siempre es un honor recibirle por acá. Le dejo mi más profundo agradecimiento. Un saludo.
 

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