Amigo Ubaldo, me consta que tengo un cierto prestigio en este Foro respecto al como comento los poemas, elogiando lo elogiable, y haciendo crítica constructiva cuando hay que hacerla. En base a ello, y con la sinceridad que me caracteriza, y a riesgo de ser un poco crudo, te diré:
A)- Elogio el contenido, es hermoso, lírico, alto, sublime, emotivo, y rico en el verbo empleado. Vaya, pues, por delante mi felicitación por tu elevado sentido de la belleza poética, de la lírica, y de tu amplio y culto verbo.
B)- Has destrozado el soneto por varios motivos: Lo "antiguo", por antiguo, no quiere decir que esté mal. Si no damos una alternativa a ""lo antiguo"" que lo supere, entonces es mejor seguir adscrito a "lo antiguo". Cuando la palabra final de verso es aguda, el oído ya nos dicta que con 10 sílabas gramaticales (11 métricas), el ritmo de cantidad es perfecto, y que 11 sílabas gramaticales (12 métricas) distorsiona ese ritmo. Amén de eso, has mezclado endecasílabos galaicos y dactílicos con endecasílabos propios, y no son compatibles, el oído (además de la norma) así nos lo indica, pues el oído chirría cuando tal mezcla se produce. Y amén de eso, has usado algunas rimas asonantes.
Siento ser así de crudo, no es mi intención desanimarte, solo el hacerte despertar ante lo que tú consideras "una rebeldía de juventud contra lo establecido"", y solo es intentar hacer algo diferente, pero para eso, hay que caminar mucho trecho, aprender mucho de ""los antiguos"", romper cientos de folios, y lanzarlos a la papelera, por no gustarnos lo que en ellos escribimos, respetar (sin obsesión, por supuesto, y con reservas, pues siempre será nuestro oído el que nos guíe) las normas..., y batirse en duelo con la poesía en desesperados actos, jajajajajajajajajajajajajajaja.
Quiero acabar, volviendo al principio..., te felicito por tu alma de poeta, por tu riqueza linguística y gramatical, por tu capacidad para elevar el sentimiento al altar donde la poesía se adorna con las guirnaldas de la más alta lírica. Tienes lo principal, o sea, corazón y alma de poeta (lo que no se aprende, lo que se tiene o no se tiene, y tú, lo tienes). Lo demás, es secundario, es la técnica que puede aprenderse con paciencia, esfuerzo, humildad, y ansia por mejorar para, así, envolver los hermosos contenidos en papel y lazos de excelente continente.
Un fuerte abrazo, querido amigo, con la esperanza de que acojas mis observaciones con bondad e indulgencia.