palomeque
nadando entre versos
Loco entre tus paredes acolchadas,
tú eres la culpable de mi locura,
del vicio que provoca tu cintura,
adicto a no dormir con cuentos de hadas.
Mártir sublime de tus puñaladas,
Fïel creyente de tu conjetura,
esclavo tuyo, eres droga dura.
Matas con sabor a hierro de espadas.
Entiérrame, pues ya danza la muerte,
hace mucho cavé mi propia fosa,
de todas formas no volveré a verte
ni a oler tu fragancia etérea, frondosa,
tendrás que aceptar que huya y deserte.
Adiós, diabla vestida de diosa.
tú eres la culpable de mi locura,
del vicio que provoca tu cintura,
adicto a no dormir con cuentos de hadas.
Mártir sublime de tus puñaladas,
Fïel creyente de tu conjetura,
esclavo tuyo, eres droga dura.
Matas con sabor a hierro de espadas.
Entiérrame, pues ya danza la muerte,
hace mucho cavé mi propia fosa,
de todas formas no volveré a verte
ni a oler tu fragancia etérea, frondosa,
tendrás que aceptar que huya y deserte.
Adiós, diabla vestida de diosa.