Si tan solo pudiera tocarte...

Derghos

A la nada regresa la realidad de las palabras
En la sombra de la muralla me pierdo, no se escalar esta distancia

Separando tu suave piel de seda de mis manos de cera,

Tieso, frio y vagabundeando busco mi llama, mi mecha, mi reina

Que me haga arder allí donde me encuentro con su piel,

Y en verdad sé, mi otro corazón, mi propio corazón,

Que en acariciar tus perfumados cabellos, oler el rubor de tu vientre,

Arder y derretirme sobre tu tez en las caricias de mis labios

No fallare, no titubeare en cuanto sé deslizar mi fuego en ti.

No llores ni creas que no te busco en cada mañana

En cada amanecer, arrojando mi voz por el balcón

Soñando que te llega, soñando que despiertas con mi aliento.

Tú, que aprietas mi corazón aprovechando cada gota

Y como una esponja lo vuelves a llenar de tu esencia

Tú, a quien le pertenece más mi corazón que a su propio dueño

Que te pertenece te pertenecía y te pertenecerá siempre.

Disculpa mi poca paciencia, mi adusta lejanía

no sé esperar, no puedo mantener las distancias;

Arder y que ardas, morir en tus brazos una noche

Y resucitar cada mañana, es mi deseo, eres mi deseo

Mi luz, mi angel, mi cielo y mi infierno,

Hazme ya ceniza, o ya riégame y te regalare mis rosas

En tus manos estoy, en tus manos siempre he estado

¿Cómo te podría amar sino, yo, que vivía en el espacio?

Y perdido entre tanto frió tus hilos a mi pescaron.

Ya, ámame ya, enséñame a amarte como tú lo haces,

Toda mi fuerza y alegría son tuyas, déjame regalártelas

Mi amor, mi luz, mi alma.
 
Última edición:
Romántico escrito que cautiva,
bellos sentimientos se asoman desde su alma,
grato leerle, saludos!
 
En la sombra de la muralla me pierdo, no se escalar esta distancia

Separando tu suave piel de seda de mis manos de cera,

Tieso, frio y vagabundeando busco mi llama, mi mecha, mi reina

Que me haga arder allí donde me encuentro con su piel,

Y en verdad sé, mi otro corazón, mi propio corazón,

Que en acariciar tus perfumados cabellos, oler el rubor de tu vientre,

Arder y derretirme sobre tu tez en las caricias de mis labios

No fallare, no titubeare en cuanto sé deslizar mi fuego en ti.

No llores ni creas que no te busco en cada mañana

En cada amanecer, arrojando mi voz por el balcón

Soñando que te llega, soñando que despiertas con mi aliento.

Tú, que aprietas mi corazón aprovechando cada gota

Y como una esponja lo vuelves a llenar de tu esencia

Tú, a quien le pertenece más mi corazón que a su propio dueño

Que te pertenece te pertenecía y te pertenecerá siempre.

Disculpa mi poca paciencia, mi adusta lejanía

no sé esperar, no puedo mantener las distancias;

Arder y que ardas, morir en tus brazos una noche

Y resucitar cada mañana, es mi deseo, eres mi deseo

Mi luz, mi angel, mi cielo y mi infierno,

Hazme ya ceniza, o ya riégame y te regalare mis rosas

En tus manos estoy, en tus manos siempre he estado

¿Cómo te podría amar sino, yo, que vivía en el espacio?

Y perdido entre tanto frió tus hilos a mi pescaron.

Ya, ámame ya, enséñame a amarte como tú lo haces,

Toda mi fuerza y alegría son tuyas, déjame regalártelas

Mi amor, mi luz, mi alma.

Mezcla unica en esa ansia que se amplia desde un espejo sincero
para dejar un rastro de amor exclusivo. estaciones del alma que
llegan a conmover. felicidades. luzyabsenta
 

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