selenschek manfred
Hijo de la Luna
Este poema, que tan solo pende
absorto en los ojos de este ciego
que no sabe que pensar ni decir,
pues no entiende de razón al caminar
un camino que va y viene sin final,
que se adentra en tus ojos infinitos;
sólo entiende de tu boca inteligente
sin palabras que decir o que explicar.
Y es que este amor tan parecido a ti
que ni siquiera puedo pronunciar
sólo me lleva a tu mirada oculta,
donde quiero vivir para pecar
porque amar como te amo es mi existir
y yo no quiero del perdón su culpa.
Y es que este amor tan parecido a ti
y que habita en el norte de mi ser
aparece como aurora que se trepa
como hiedra de luz, tenaz en mi.
¡ Amor! déjala ser, déjame ser
mandrágora enraizada en los hechizos
el ánfora que bañe sus deseos.
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