Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lunes otra vez...
El espejo no miente,
los malditos granos siguen ahí.
Por una cara limpia y ser aceptado
cambiaría sus buenas notas.
Se calza el uniforme liceal
y el nudo resurge en sus entrañas.
Imagina la probable cartelera del día.
¿Ninguneo?
¿Vacío?
¿O algunos manotazos como el pasado viernes?
Ya no tiene Facebook
ni repone el saldo del teléfono,
y una idea comienza a dar vueltas en su mente,
solamente queda algo por hacer
para convertirse
en invisible...
El espejo no miente,
los malditos granos siguen ahí.
Por una cara limpia y ser aceptado
cambiaría sus buenas notas.
Se calza el uniforme liceal
y el nudo resurge en sus entrañas.
Imagina la probable cartelera del día.
¿Ninguneo?
¿Vacío?
¿O algunos manotazos como el pasado viernes?
Ya no tiene Facebook
ni repone el saldo del teléfono,
y una idea comienza a dar vueltas en su mente,
solamente queda algo por hacer
para convertirse
en invisible...
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