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Caricias en el salón

Javier Alánzuri

Poeta que considera el portal su segunda casa

Cuadro de Giorgio Mariani
1234.jpg



Tranquila estaba tumbada
disfrutando de la siesta,
hasta que tú apareciste
de pronto en la habitación.
Nada entonces fue lo mismo,
me puse inquieta, molesta,
nervioso ibas y venías
reclamando mi atención.


Mostrándote cariñoso
acariciabas mi cara,
luego el cuello y la oreja,
parecías incansable.
Cuando por fin te alejaste
reposando en la mampara,
yo pensaba acalorada…

“hoy la siesta ya no es viable”.

Oreja y cuello picaban,
eso no era algo fortuito,
y furiosa me rascaba
aumentando el picazón.
No, no encontré otro remedio
cuando te aplasté, mosquito,
quizá fui contigo injusta
pero perdí la razón.




 
Última edición:
Al mosquito de la siesta

Ese mosquito molesta
y ha merecido un tortazo,
debe haber sido un pelmazo
que vino a aguar una fiesta,
o quizá fuera una siesta
que es un rato muy ameno;
ese insecto tan ajeno
que en los oídos te zumba
lo mejor es que sucumba
a insecticida del bueno.
Muchas gracias, Salvador, por contribuir con tu preciosa décima que enriquece y embellece este espacio.

Bien lo sabes, Salvador,
que ese bicho es enervante,
fastidiando en un instante
al bendito soñador.
Ese enano volador
sabe muy bien donde ataca,
le da igual gorda que flaca,
en la cadera, en la pierna...
solo quiere carne tierna,
no le des una espinaca.

Un fortísimo abrazo, estimado amigo.
Javier
 
Última edición:

pinturas-al-oleo-de-mujeres-dormidas-610x400.jpg



Tranquila estaba tumbada
disfrutando de la siesta,
hasta que tú apareciste
de repente en el salón.
Nada entonces fue lo mismo,
me puse inquieta, molesta,
nervioso ibas y venías
reclamando mi atención.

Mostrándote cariñoso
acariciabas mi cara,
luego el cuello y la oreja,
parecías incansable.
Cuando por fin te alejaste
reposando en la mampara,
yo pensaba acalorada…

“hoy la siesta ya no es viable”.

Oreja y cuello picaban,
eso no era algo fortuito,
ya furiosa me rascaba
aumentando el picazón.
Y no encontré otro remedio
cuando te aplasté, mosquito,
fui contigo quizá injusta
pero perdí la razón.


Jejejeje, sorprendente y simpático final, mi imaginación iba por otros derroteros jejejeje... la verdad es que un solo mosquito es para perder la razón, y más si quieres dormir, a aplastarlo se ha dicho por mucho que lo critique el corazón jejejej. Encantada de leerte amigo Javier, sabes bordar la sonrisa con belleza lírica. Besazos con admiración y cariño....muááááácksss...
 
Jejejeje, sorprendente y simpático final, mi imaginación iba por otros derroteros jejejeje... la verdad es que un solo mosquito es para perder la razón, y más si quieres dormir, a aplastarlo se ha dicho por mucho que lo critique el corazón jejejej. Encantada de leerte amigo Javier, sabes bordar la sonrisa con belleza lírica. Besazos con admiración y cariño....muááááácksss...
Calla, calla, lomafresquita, que cuando te leo se me cae la babita.
Lo sé, lo sé, es una tontería de rima, pero es verdad.
Muchísimas gracias y lo dicho, voy por un pañuelo que enseguida leeré algo tuyo.
Besazos... y un cordial abrazo.
 
Hizo bien en aplastar
al molestoso mosquito;
yo, cuando lo veo, agito
el espray sin avisar
y me dedico a rociar
como si estuviera ida,
echándolo complacida
a la izquierda y la derecha
y me quedo satisfecha
sintiéndome mosquicida.
Gracias Era, por visitarme con una décima que sabes me encantan, y como soy un contestatario decimal pues...

No habrá cosa más molesta
que su zumbido en la oreja,
pues ya sabes que él no ceja
hasta fastidiar la siesta.
Y es peor... si en una fiesta
estuviste la pasada
noche estando resacada,
mustia, débil, indefensa,
la cabeza nada piensa...
puedes darte por picada.

No sé porque me ha dado por hablar en femenino, tengo que hacérmelo mirar.
Un fuerte abrazo.
Javi.
 

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