joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tinta de mis lágrimas
fraguó un poema en tu piel
mientras un corazón vacío,
compungido y taciturno,
por tu inesperada ausencia,
dejó que los latidos del tiempo
marcaran el compás del dolor.
Cuántas lunas miraré pasar
a la espera de una sonrisa,
de tu mirada, de tus caricias.
Aún no sé si regresarás
pero, en el volcán de mi pecho
brilla una esperanza para libar
huellas cálidas en un abrazo,
en mis labios, en mi regazo.
En noches de incesante lucha,
con los recuerdos en torbellino,
viven envueltos en insomnios
al ver triunfar la madrugada
con el canto gris de la aurora.
Intactos yacen los deseos de amar
y latente la frustración
por dejarte ir.
fraguó un poema en tu piel
mientras un corazón vacío,
compungido y taciturno,
por tu inesperada ausencia,
dejó que los latidos del tiempo
marcaran el compás del dolor.
Cuántas lunas miraré pasar
a la espera de una sonrisa,
de tu mirada, de tus caricias.
Aún no sé si regresarás
pero, en el volcán de mi pecho
brilla una esperanza para libar
huellas cálidas en un abrazo,
en mis labios, en mi regazo.
En noches de incesante lucha,
con los recuerdos en torbellino,
viven envueltos en insomnios
al ver triunfar la madrugada
con el canto gris de la aurora.
Intactos yacen los deseos de amar
y latente la frustración
por dejarte ir.