Voy poniendo palabras...

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA


Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.




 
Última edición:
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tu acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.
Hermoso poema, de nostálgico versar, en busca de aquellas palabras que recreen por entero al ser amado. Dulce conspiración de invisibilidades. Felicito su Arte, ha sido un placer darle lectura, gracias.
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tu acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.
Muy bellos versos, me han gustado mucho amigo Engel. Un abrazo. Paco.
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tu acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.

Sensibilidad que conmueve y que va construyendo una
nostalgia buscando esos elementos que subliman el
pensamiento sobre el ser amado. todo el poema
un lujo. felicidades. luzyabsenta
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.
Recorrer tus escritos, prosa o versos, siempre es una bella experiencia es como entrar en otro universo. Tienes poder mágico amigo, un poder poético muy fuerte! Muy bello poema Engel felicidades y mi admiración. Amarilys
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.
un poema sonoro y lleno de musicalidad.. te felicito
 
No puedo explicarte ahora el significado que puedo darle a un verso como este:

¿será que en mí respira el alba?

tendré que suponer que es casualidad.

En la primera estrofa me siento, si me lo permites, muy reflejado, lanzando palabras en las que intentas poner algo de ti mismo con la esperanza de que se reconozca y se valore y permitan avanzar hacia ese camino del que hablas.

Todo el poema, pero esta estrofa me ha llamado mucho la atención:

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

Hay como una ilusión y una esperanza en esos árboles que podrían crecer para formar parte de algo más grande mezclada con una melancolía absoluta porque ese destino más grande no es sino el otoño. Tiene algo casi trágico, diría yo.

Esta misma mezcla de ilusión y desenlace trágico puedo verla en "ese camino que a ningún sitio conduce". Hay una búsqueda casi desesperada de ese camino, pero de antemano parece negarse toda opción de desenlace feliz.

Es como si todo el poema fuera un abrirse camino a través de una melancolía, quizá duramente aprendida, una ilusión temblorosa que no se atreve a desplegar las alas.
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.


Yo sí diría que en ti respira el alba y que las estrellas leen en tus manos porque las encaminan con luz suficiente para crear proporción y sutileza. Bello, querido amigo, muy bello tu poema.

Cariños

Palmira
 
Recorrer tus escritos, prosa o versos, siempre es una bella experiencia es como entrar en otro universo. Tienes poder mágico amigo, un poder poético muy fuerte! Muy bello poema Engel felicidades y mi admiración. Amarilys
Mil gracias, Amarilys. Es un placer contar con tu presencia. Te dejo un fuerte abrazo.
 
"POEMA DEL MES"


Muchas+felicidades+4.png

MUNDOPOESIA.COM
 
Cuánto me alegra que se valore esa sensibilidad tan bien plasmada que imprimes en tus poemas, querido amigo.

Un abrazo enorme y muchísimas felicidades de nuevo.
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.


Muy bella tu forma de escribir, poeta. Tu poesía es de calidad, no cabe duda, al leer poemas como el que tengo delante de mis ojos. Te doy mi aplauso y mi enhorabuena por este merecido reconocimiento.
Que sigan los éxitos, estimado Engel.
Un fuerte abrazo
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.


Una felicitación por el reconocimiento para este precioso tema. Un saludo corsial.
 
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.



Poniendo esas palabras, junto a las bonitas imágenes que acompañan tu recitar, seguro que el día se vuelve mágico.
Estupendo y brillante poema, con esos versos que derraman amor y ternura y que se elevan a lo más alto, incluso con esas incertidumbres que se visten de color.

Te felicito por tan buen trabajo.

Te mando un abrazo, con todo cariño.
 
Última edición:
Voy poniendo palabras,
cabe que exista la suerte de que te llamen,
y que tú acudas,
y yo, completamente desbordado,
no tropiece en ese camino que a ningún sitio conduce.

Mis manos acercan el perfume de una flor apasionada
de la que sólo conozco un ejemplar; tú misma.
Formo con ellas un hueco en mi memoria,
un lago profundo donde veo nadar
ese enfado impotente de los sueños.
Es por eso mi otra voz,
hilo de luz para una rueca
que entreteje encendida la fuente de mis labios.
Y así,
voy poniendo palabras de certeza en esta incertidumbre,
¿será que en mí respira el alba?
ese milagro desnudo de la noche.

En mi frente se van anotando las ausencias
como en el bosque donde se arrancan los árboles al poco de nacer
sin dejarles que crezcan para formar con el tiempo
parte de un otoño más grande.

No hay camino, sólo formas de caminar.
Las estrellas pálidas de complicidad caen sin ningún rumbo,
tal vez lean en mis manos abiertas
y en mis venas abultadas,
quizás encuentren esa palabra que nada contra el olvido
y acalla todos los silencios.

El amor siempre es más fuerte Mago Engel, y en cada palabra que tu otra voz le impone como pena a la incertidumbre se escucha ese amor como un grito fuerte, fuerte. Ojalá lo escuche quien sea dueña de tus sueños y canten juntos alabanzas a ese amor. Gracias por escribir amigo, siempre es un deleite para el alma leer tan exquisitas letras. Abrabesos de mi corazón al tuyo amigo.
 

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