TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Allá, en los lejanos cimientos
de la verdad del corazón que los pisaba,
se quedaron los aposentos donde se
destilaba una razón insensata.
Si, es posible razonar con desvarío,
razonar sin razón, porque un alma
que ama pierde los sentidos,
la brújula del sentimiento se daña
y se abraza siempre de un eco irrepetible
en las desoladas praderas de su destino.
Blanca N. García González
TARDE GRIS