He despertado, amor, entre las algas
y enredada en los verdes cebadales
he visto las quimeras que cabalgas...
¿vienen a mis azules funerales?
Solo silencio en este abismo azul,
en mi traje nupcial lirios marinos
y adornos de corales sobre el tul
van formando en mi velo remolinos.
Quise ser mar, beber de su amargura,
sentir su turbulento sufrimiento,
jamás imaginé tal desventura.
Soy una sombra más en su lamento.
¡El mar! mi mar, mi último aposento,
será mi cristalina sepultura.
El último poema de Alfonsina
VOY A DORMIR
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...
Alfonsina Storni
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