Pasionaria

zaydun

Poeta recién llegado
Deja !Circe! que te quiera

Como en sueños te quería:

Con la dulce ensoñación de la nostalgia

Y la poesía.

Y en el fondo del silencio

Darte el beso que ilumine tu hermosura.

Y en la calma de la noche,

al embate de dos almas que se juntan

ver forjar con nuestro amor mil tempestades.

Y permite que te quiera

Como quiero al firmamento…

Con la perla de la aurora

Con la fuerza de los vientos

Y la ignífera pasión que me devora.

Deja ¡cielo! Que te quiera

Como en sueños te quería…

Con la nítida semblanza de lo bueno,

Con la límpida belleza de la brisa.

¡Pero deja que te quiera!

Porque siento que me explota

El insano corazón que te desea

¡Con un ansia tan sublime como ignota!

Y no sé cómo llegaste

Ni por qué metamorfosis

Te conviertes para mí en el oxígeno que aspiro

Las mañanas y las noches y las tardes,

Porque siento que no puedo ya vivir sin el arrullo

De tu voz,

Ni del murmullo de tu aliento,

ni del roce de tu tacto

Blanquecino.

¡Deja Circe, que te quiera!

Con el canto de las aves,

Con la fuerza de los robles,

Con la mágica belleza en primavera

De los bosques y los valles.

Deja ciego que te quiera

¡con las fauces abismales

Del arcánico universo!

Surcaremos de la mano por las nubes

Y los cielos por senderos nunca antes develados;

Por las ígneas maravillas de volcanes

Y recónditas regiones ignoradas…

¡Pero déjame quererte con la gloria de los cielos

Y la ínclita armonía…

Que después que yo te quiera en el silencio de la noche,

Hallarás ¡amada mía!

En la cresta de tus sueños de recuerdos impregnados

¡la hermosura del momento y el crisol de mi poesía!
 
Deja !Circe! que te quiera

Como en sueños te quería:

Con la dulce ensoñación de la nostalgia

Y la poesía.

Y en el fondo del silencio

Darte el beso que ilumine tu hermosura.

Y en la calma de la noche,

al embate de dos almas que se juntan

ver forjar con nuestro amor mil tempestades.

Y permite que te quiera

Como quiero al firmamento…

Con la perla de la aurora

Con la fuerza de los vientos

Y la ignífera pasión que me devora.

Deja ¡cielo! Que te quiera

Como en sueños te quería…

Con la nítida semblanza de lo bueno,

Con la límpida belleza de la brisa.

¡Pero deja que te quiera!

Porque siento que me explota

El insano corazón que te desea

¡Con un ansia tan sublime como ignota!

Y no sé cómo llegaste

Ni por qué metamorfosis

Te conviertes para mí en el oxígeno que aspiro

Las mañanas y las noches y las tardes,

Porque siento que no puedo ya vivir sin el arrullo

De tu voz,

Ni del murmullo de tu aliento,

ni del roce de tu tacto

Blanquecino.

¡Deja Circe, que te quiera!

Con el canto de las aves,

Con la fuerza de los robles,

Con la mágica belleza en primavera

De los bosques y los valles.

Deja ciego que te quiera

¡con las fauces abismales

Del arcánico universo!

Surcaremos de la mano por las nubes

Y los cielos por senderos nunca antes develados;

Por las ígneas maravillas de volcanes

Y recónditas regiones ignoradas…

¡Pero déjame quererte con la gloria de los cielos

Y la ínclita armonía…

Que después que yo te quiera en el silencio de la noche,

Hallarás ¡amada mía!

En la cresta de tus sueños de recuerdos impregnados

¡la hermosura del momento y el crisol de mi poesía!
Intenso y bello poema de amor que tiene la fuerza de tus hermosos versos, me gustó amigo zaydun. Un abrazo. Paco.
 
¡Simplemente maravilloso! versos de entrega, promesas, anhelos que exaltan la belleza del alma y la gran profundidad de sus sentimientos. Un verdadero placer poder disfrutar de su magistral poesía, Zaydun, reciba mi más afectuosa felicitación y saludo.
 
Hermoso poema bellas imágenes nos regalas en tus hermosos versos, un placer leerte y disfrutar de tu poesia, un abrazo afectuoso desde chile, saludos poeta.
 
Deja !Circe! que te quiera

Como en sueños te quería:

Con la dulce ensoñación de la nostalgia

Y la poesía.

Y en el fondo del silencio

Darte el beso que ilumine tu hermosura.

Y en la calma de la noche,

al embate de dos almas que se juntan

ver forjar con nuestro amor mil tempestades.

Y permite que te quiera

Como quiero al firmamento…

Con la perla de la aurora

Con la fuerza de los vientos

Y la ignífera pasión que me devora.

Deja ¡cielo! Que te quiera

Como en sueños te quería…

Con la nítida semblanza de lo bueno,

Con la límpida belleza de la brisa.

¡Pero deja que te quiera!

Porque siento que me explota

El insano corazón que te desea

¡Con un ansia tan sublime como ignota!

Y no sé cómo llegaste

Ni por qué metamorfosis

Te conviertes para mí en el oxígeno que aspiro

Las mañanas y las noches y las tardes,

Porque siento que no puedo ya vivir sin el arrullo

De tu voz,

Ni del murmullo de tu aliento,

ni del roce de tu tacto

Blanquecino.

¡Deja Circe, que te quiera!

Con el canto de las aves,

Con la fuerza de los robles,

Con la mágica belleza en primavera

De los bosques y los valles.

Deja ciego que te quiera

¡con las fauces abismales

Del arcánico universo!

Surcaremos de la mano por las nubes

Y los cielos por senderos nunca antes develados;

Por las ígneas maravillas de volcanes

Y recónditas regiones ignoradas…

¡Pero déjame quererte con la gloria de los cielos

Y la ínclita armonía…

Que después que yo te quiera en el silencio de la noche,

Hallarás ¡amada mía!

En la cresta de tus sueños de recuerdos impregnados

¡la hermosura del momento y el crisol de mi poesía!

Intentar que la magia del amor sienta en brumas la razon
casi de una mitologia que busca el sentido claro de los
sentimientos sin ningun tipo de sombra. felicidades.
magnifico de principio a fin. luzyabsenta
 

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