Hipnosis.

libelula

Moderadora del foro Nuestro espacio.
Miembro del equipo
Moderadores
Se oía aún muy lejano el silbido de un tren; su sonido era ahogado por el del viento que gobernaba aquellos parajes solitarios donde, habitualmente, jugaban los niños que gustaban de lugares prohibidos, lejos de las miradas de los mayores.
Marcel seguía a su gemelo,Carles, mientras el viento movía a su antojo las páginas de los libros colocados en el suelo, de donde habían aprendido las técnicas de hipnosis que llevaban varios días practicando entre ellos, y que parecían hacer efecto solo en Marcel, al que su hermano manejaba a su antojo.

Carles llegó a su casa con una marcada sonrisa de orgullo.
-¿Sabes qué, mamá? ¡la hipnosis ha funcionado, he curado a Marcel! ya no tiene fobia al tren, ¡te lo juro!, se quedó allí tan tranquilo, esperando que llegue, tendido sobre los raíles...

 
Última edición:
Interesante y profundo escrito, muy bueno amiga, sabes cómo trasmitir sensaciones al lector.
Te felicito.
Un abrazo grande.
 
Interesante y profundo escrito, muy bueno amiga, sabes cómo trasmitir sensaciones al lector.
Te felicito.
Un abrazo grande.

Apreciado danie me alegra mucho tu comentario, creo que ese el el deseo primordial de los que escribimos; retratar una escena externa e interna, en los micros eso tiene que condensarse porque el final sorprendente es (por lo que dicen) muy importante.Gracias por estar aquí.
Un abrazo igualmente grande.
 
Buen micro, mi estimada Libélula, de principio a fin, Saludos y un fuerte y afectuoso a brazo.

Hola Vimario, gracias por tu generoso comentario , la verdad es que para mí la complicación mayor de un micro, es condensar todo lo que se quiere contar en tan pocas palabras y que además un de un principio que atrape, tenga un final soprendente.
Gracias por leerme.
Un abrazo.
 
Es tan perturbador amiga querida
que perfectamente lo podría haber escrito yo jejejej
Un beso. Me gustan los relatos como este tuyo,
con esa maravillosa sorpresa final.
Un beso, te dejo reputación.
 
Es tan perturbador amiga querida
que perfectamente lo podría haber escrito yo jejejej
Un beso. Me gustan los relatos como este tuyo,
con esa maravillosa sorpresa final.
Un beso, te dejo reputación.

Por supuesto Eladio, lo podías haber escrito tú y lo harías muy bien como es tu costumbre. Gracias por tu lectura y tu reputación.
Un beso.
Un abrazo
 
Se oía aún muy lejano el silbido de un tren; su sonido era ahogado por el del viento que gobernaba aquellos parajes solitarios donde habitualmente jugaban los niños que gustaban de lugares prohibidos, lejos de las miradas de los mayores.Marcel seguía el movimiento de el péndulo que colgaba del dedo de su hermano gemelo Carles mientras el viento movía a su antojo las páginas de los libros colocados en el suelo, de cuyas páginas habían aprendido las técnicas de hipnosis que llevaban varios días practicando entre ellos y que parecían hacer efecto solo en Marcel, al que su hermano manejaba a su antojo.
Carles llego a su casa con una marcada sonrisa de orgullo.
-¿Sabes qué mamá? ¡La hipnosis ha funcionado! he curado a Marcel ya no tiene fobia al tren, ¡te lo juro!; se quedó allí tan tranquilo, esperando que llegue, tendido sobre los raíles...





Macabra inocencia infantil que comunica sentimientos de "Lo mato o lo perdono". No quisiera estar en el pellejo de la madre. Grato venir. Un saludote.
 
Macabra inocencia infantil que comunica sentimientos de "Lo mato o lo perdono". No quisiera estar en el pellejo de la madre. Grato venir. Un saludote.[/QUOTE.

/QUOTE]



Cierto nomar, a veces las madres descubrimos pequeños monstruos en nuestros hijos; ¿qué hacer entonces?...gran dilema
Gracias por tu presencia, Nomar.
isabel
 
Última edición:
Se oía aún muy lejano el silbido de un tren; su sonido era ahogado por el del viento que gobernaba aquellos parajes solitarios donde habitualmente jugaban los niños que gustaban de lugares prohibidos, lejos de las miradas de los mayores.Marcel seguía el movimiento de el péndulo que colgaba del dedo de su hermano gemelo Carles mientras el viento movía a su antojo las páginas de los libros colocados en el suelo, de cuyas páginas habían aprendido las técnicas de hipnosis que llevaban varios días practicando entre ellos y que parecían hacer efecto solo en Marcel, al que su hermano manejaba a su antojo.
Carles llego a su casa con una marcada sonrisa de orgullo.
-¿Sabes qué mamá? ¡La hipnosis ha funcionado! he curado a Marcel ya no tiene fobia al tren, ¡te lo juro!; se quedó allí tan tranquilo, esperando que llegue, tendido sobre los raíles...



La hipnosis, si fuese efectiva, debería servir para quitarnos los miedos infundados que todos padecemos. El protagonista del relato debió regalar a su hermano un tren de juguete para quitarle el miedo. Ja ja ja...

Feliz verano, Isabel.
 
Se oía aún muy lejano el silbido de un tren; su sonido era ahogado por el del viento que gobernaba aquellos parajes solitarios donde habitualmente jugaban los niños que gustaban de lugares prohibidos, lejos de las miradas de los mayores.Marcel seguía el movimiento de el péndulo que colgaba del dedo de su hermano gemelo Carles mientras el viento movía a su antojo las páginas de los libros colocados en el suelo, de cuyas páginas habían aprendido las técnicas de hipnosis que llevaban varios días practicando entre ellos y que parecían hacer efecto solo en Marcel, al que su hermano manejaba a su antojo.
Carles llego a su casa con una marcada sonrisa de orgullo.
-¿Sabes qué mamá? ¡La hipnosis ha funcionado! he curado a Marcel ya no tiene fobia al tren, ¡te lo juro!; se quedó allí tan tranquilo, esperando que llegue, tendido sobre los raíles...



Terrible micro, no en su ejecución que es magnifica, saludos
 
Muy bueno el micro Isabela, al principio hace que el lector se confie en el inocente juegos de los niños pensando que acabará en una travesura como tirarle piedras al tren cuando pasara o que correrían veloces al atravesar la vía desafiándolo y aunque el título es bastante esclarecedor el desenlace de este psicópata infantil es bestial. Me ha impactado tanta crudeza narrando la maldad con una naturalidad extraordinaria.
Abrazos hasta tu Isla
 
Muy bueno el micro Isabela, al principio hace que el lector se confie en el inocente juegos de los niños pensando que acabará en una travesura como tirarle piedras al tren cuando pasara o que correrían veloces al atravesar la vía desafiándolo y aunque el título es bastante esclarecedor el desenlace de este psicópata infantil es bestial. Me ha impactado tanta crudeza narrando la maldad con una naturalidad extraordinaria.
Abrazos hasta tu Isla
Querida Valen_Tina, siempre es una suerte que tu mirada recorra mis letras.
Si, tienes razón, a veces la crueldad de los niños es tan inocente, que aterra-
Un abrazo, querida Valen y gracias por dedicarme tu valioso tiempo.

Con cariño ISABELA
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba