María Rentería
Luna en Acuario.
Imagen de Internet
Tengo para ti un beso escondido
en la comisura de los labios.
Tengo para ti un beso perdido,
beso dulce y de sabores varios.
Es el beso más bello y travieso
que de mi boca busca escapar;
está en medio de feliz embeleso
y quiere hasta tu boca viajar.
Es rico beso de nuez y dedal,
sabor de canela y manzana,
salobre beso, fuerza vital,
seda que del corazón emana.
Beso discreto, beso silente,
beso furtivo, beso atrapado,
beso cautivo, beso durmiente...
para ti yo lo he atesorado.
Beso que queda a la expectativa
de poder despertar triunfalmente
para convertirse en fruta altiva,
y ya no ser nunca más simiente.
¡Toma mi beso, fruto encantado,
un fruto delicado y jugoso...
de tu boca vive enamorado
con total entrega, muy gozoso!
¡Es para ti! Es un mundo nuevo...
endulza en la vida los resabios.
¡Toma mi beso, el que yo llevo
en la comisura de los labios!
Nota: Dedales fueron dados como símbolos de amor en la época victoriana, cuando eran mal vistos los regalos de cualquier tipo entre hombres y mujeres.
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