Rosa de la Aurora
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡BRINDEMOS!
Por el desmedido vacío que queda rabiando
en el inconsistente recinto de mis emociones.
Por este veneno letal que me vertiste sin flores,
sobre mi aliento mordido de escorpiones.
¡Brindemos!
Por el agujero negro que inaugura mi centro,
después de un eclipse de sin razones.
Por la alegría de tenerte para luego perderte,
entre el barro de los celos y rencores.
en el inconsistente recinto de mis emociones.
Por este veneno letal que me vertiste sin flores,
sobre mi aliento mordido de escorpiones.
¡Brindemos!
Por el agujero negro que inaugura mi centro,
después de un eclipse de sin razones.
Por la alegría de tenerte para luego perderte,
entre el barro de los celos y rencores.
¡Brindemos!
¡Por la libertad!
¡Por la guerra y la guerrera!
Misma que hoy emerge,
del clamor de tu desprecio
y el rechinar de mis aflicciones.
¡Por la libertad!
¡Por la guerra y la guerrera!
Misma que hoy emerge,
del clamor de tu desprecio
y el rechinar de mis aflicciones.
¡Salud!