Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Aún recuerdo su silueta con aquella acogida entrañable en su perecedera curiosidad
sigo pintando y reluce la ausencia de color en mis trazos
fue en un ayer tan cercano a la gloria del ocaso buscando la posteridad
no entiendo las veces que la fragilidad pudo tocar el fuego, la locura misma, el frenesí
un segmento de tiempo, espacio y almas encontradas desde un inmenso universo
para reducirse a un mundo increíblemente pequeño
¿acaso solo se trataba de eso?
todo y enfatizo, más era mi sed de colorear oscuros los cielos y mares
una historia retrasa y consigna los pasos futuros
así mis manos temblorosas reclaman únicamente el calor fantasmal de su mano
millones de estrellas avistadas por nuestros ancestros en el eterno firmamento
un campo de flores, las más hermosas por supuesto, devastadas y arrancadas de sus aposentos
el papel se torna borroso, ya no caben los huecos, se esfuma el viento y con él su aliento
hoy solo puedo memorizar el festín de los colmos, la apatía de los garabatos
la rabia de los perros ladrando, así ilustro el camino recordando
restregamos y bebamos vino de la amargura ansiedad que consumimos de las leyendas
momentos sin más y lo demás con poco menos, para después solo un cuento más que contar
sólo y mantenido queridamente en mi pensamiento.
"A pesar de la inmensidad del universo, siempre vivimos un mundo increíblemente pequeño"sigo pintando y reluce la ausencia de color en mis trazos
fue en un ayer tan cercano a la gloria del ocaso buscando la posteridad
no entiendo las veces que la fragilidad pudo tocar el fuego, la locura misma, el frenesí
un segmento de tiempo, espacio y almas encontradas desde un inmenso universo
para reducirse a un mundo increíblemente pequeño
¿acaso solo se trataba de eso?
todo y enfatizo, más era mi sed de colorear oscuros los cielos y mares
una historia retrasa y consigna los pasos futuros
así mis manos temblorosas reclaman únicamente el calor fantasmal de su mano
millones de estrellas avistadas por nuestros ancestros en el eterno firmamento
un campo de flores, las más hermosas por supuesto, devastadas y arrancadas de sus aposentos
el papel se torna borroso, ya no caben los huecos, se esfuma el viento y con él su aliento
hoy solo puedo memorizar el festín de los colmos, la apatía de los garabatos
la rabia de los perros ladrando, así ilustro el camino recordando
restregamos y bebamos vino de la amargura ansiedad que consumimos de las leyendas
momentos sin más y lo demás con poco menos, para después solo un cuento más que contar
sólo y mantenido queridamente en mi pensamiento.
-Alan Cuadrado-
"Hay que celebrar la bienaventuranza de esta preciosa vida no importa que los trazos no definan una obra maestra, con la mejor de las intenciones sigamos pintando si no podemos mejorar los trazos" - palabras del autor-
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