despertando
Poeta adicto al portal
Encontré la eterna felicidad
en el sol fundido con el mar,
en las abejas que absorben
el néctar de los girasoles,
en las perseidas del inmenso cielo,
a través de mis palabras
que navegan con el viento…
Y hallé mi ansiada libertad
con la garra de no dejarme callar,
con firmeza y lealtad…
Tú, cuán poco me empujaste al mar,
mas fui yo la que me arrojé…
en el sol fundido con el mar,
en las abejas que absorben
el néctar de los girasoles,
en las perseidas del inmenso cielo,
a través de mis palabras
que navegan con el viento…
Y hallé mi ansiada libertad
con la garra de no dejarme callar,
con firmeza y lealtad…
Tú, cuán poco me empujaste al mar,
mas fui yo la que me arrojé…