Eterna felicidad

despertando

Poeta adicto al portal
Encontré la eterna felicidad

en el sol fundido con el mar,

en las abejas que absorben

el néctar de los girasoles,

en las perseidas del inmenso cielo,

a través de mis palabras

que navegan con el viento…

Y hallé mi ansiada libertad

con la garra de no dejarme callar,

con firmeza y lealtad…

Tú, cuán poco me empujaste al mar,

mas fui yo la que me arrojé…
 
Son las pequeñas cosas las que dan felicidad, y sobre todo son esas hermosas ganas de libertad las que nos dan esperanza. Que bello poema. Encantada de leerte :) Saludos!
 
Hermoso y profundo poema, solo uno, puede y debe arrojarse con profunda convicción al hondo huracán de la vida para conseguir lo más preciado de ella. Un placer disfrutar de su magnífica poesía, despertando, reciba mi más cordial felicitación y saludo.
 
Encontré la eterna felicidad

en el sol fundido con el mar,

en las abejas que absorben

el néctar de los girasoles,

en las perseidas del inmenso cielo,

a través de mis palabras

que navegan con el viento…

Y hallé mi ansiada libertad

con la garra de no dejarme callar,

con firmeza y lealtad…

Tú, cuán poco me empujaste al mar,

mas fui yo la que me arrojé…
Felicidad y libertad se acunan en un poema de busquedas y encuentros
que son marea para los sentimientos vertidos que se acunan en
una naturaleza plena. felicidades. luzyabsenta
 
Encontré la eterna felicidad

en el sol fundido con el mar,

en las abejas que absorben

el néctar de los girasoles,

en las perseidas del inmenso cielo,

a través de mis palabras

que navegan con el viento…

Y hallé mi ansiada libertad

con la garra de no dejarme callar,

con firmeza y lealtad…

Tú, cuán poco me empujaste al mar,

mas fui yo la que me arrojé…
Muy bello, hermosas imagenes al servicio de una buena idea. Abrazote vuela. Paco.
 
Encontré la eterna felicidad

en el sol fundido con el mar,

en las abejas que absorben

el néctar de los girasoles,

en las perseidas del inmenso cielo,

a través de mis palabras

que navegan con el viento…

Y hallé mi ansiada libertad

con la garra de no dejarme callar,

con firmeza y lealtad…

Tú, cuán poco me empujaste al mar,

mas fui yo la que me arrojé…


Felicidad y libertad se acunan en un poema de busquedas y encuentros
que son marea para los sentimientos vertidos que se acunan en
una naturaleza plena. felicidades. luzyabsenta
 

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