¿Y si mañana se esfuma
el deseo hoy latente
de este beso cautivo
entre el enojo y la duda?
¿Y si mañana se olvidan
los labios que hoy dibujan,
con tonos claros de Luna,
un te amo dulce y tierno?
Deja que la piel se erice
y se condense hoy,
bajo el tibio aliento
de mi boca en llamas;
deja a tus pensamientos
perderse entre la nada
y ciega mis ojos ebrios
con la luz de tus sentidos.
Sé hoy agua pura y fresca
entre mis labios sedientos,
porque mañana...
mañana tal vez no exista.