Los años maravillosos del amor colegial

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1 kilómetro al colegio y un paso
un rastro que el olfato percibe
una rosa que por ella ríe, llora;
estando afuera, su ventana,
ya casi tanto años
y de ella no sabemos nada.


1 kilómetro del pasado y medio paso
se tele-transporta al ayer,
y se contará muriendo esos años:
-Era el alcohol soberano del hogar
las lisuras: la mermelada;
las obscenidades, criatura misma
de una etapa: pubertad.


El cuerpo mutante de niñez,
el bello de la cara y el acné,
y comenzando a ver a chicas muy ruborizado
con otros ojos a ella.


El miedo por una reciente vida,
rescoldo del primer amor platónico
aquella que se fue a otro colegio,
y pensando: ¿qué será de nosotros sin ella?


Un nuevo paréntesis y ver
lo cercano irse al fin del mundo,
con abundantes amigos y escasa ilusión
disimular en otra mujer eso,
aquel amor de niñez. ¡Qué pena!.


Pero ante el dolor familiar
la falta de dinero… y el miedo
existió una sombra que fue luz
esa que cambió la vida
aquella silueta que le debemos todo
porque sin ella, no fuéramos el yo…


Tímidos, inexpertos y enamorados,
le dimos una moneda de suerte
también una carta ilegible,
y un poema inspirado pero soso
y ante a la ansiedad a lo loco
vencimos aquel miedo.


Nos hicimos casi amigos,
sólo le contábamos la ilusión y penas,
un amigo nos ayudaba a enamorarla
era el pretexto para no faltar
jamás faltar a clases.


Rulos de serpentinas que decoraban
su rostro de ángel y diabla,
una silueta perfecta del soñar,
la voz de sirena… ¡sirena nuestra!
ella, un poema de amor
hecha la mujer de fantasías.


Ojos achinados o grandes, belleza total,
perfecta, perfecta era ella
jamás diremos su nombre
pues un poesía tonta
no merece nombrarla.


Más de 10,000 poemas por ella,
un millón de líneas por ella,
tantos años pensando en ella
y toda la vida: nuestra doncella.


Jamás ni en amnesia ni Alzheimer
olvidaremos aquel día cuando la vimos
ese momento no le dimos importancia
y la semana posterior,
sus prendas y su maquillaje,
volvieron tonto a cualquier inculto.


Por esa mujer: hemos soñado,
gracias a ella: escribimos, pero lloramos
a su inspiración: plasmamos todo
y por ella: vamos suspirando.


Puede que jamás la encontremos,
el fruto es rasguño cicatrizado,
el ayer vino amargo sin dulce;
es el amor que no se ve
pero como maldición se siente.


Los pensamientos eran de pureza,
las sonrisas eran nerviosismos,
y un infinito temor de declararse
y negar así mismo, y enamorarse.


Querer, amar, adorar y…
no hay palabra más fuerte,
no existe palabra que viva
pero si vida que existe.


Esperarla fuera del colegio,
cualquier coartada era perfecta,
nunca fuimos tan simpáticos, ni regios
pero estábamos allí
enamorado en el sacrilegio.


Quizás hayan sido pocos meses,
pero transfiguran hasta hoy
cada segundo y verla era suficiente,
en las horas libres caminando
por su casa y verla asomándose
en su ventana que refleja su rostro
porque aquella casa sabe nuestra historia
y conoce paso a paso nuestras huellas.


¿Qué se podía pedir?...
dinero, felicidad, salud y suerte,
su presencia valía más que ello
los huesos se pulverizaban,
andar y reírse con nosotros
tal vez habíamos expirado y, estábamos
en el paraíso… pero ¡estábamos vivo!


Sus burlas y dobles sentidos
que se mofaban de nuestra persona
y la coquetería de hidalgo,
creaban en sí un poeta
y aún más: un solitario.


Ella también sufría
el pasado era la huella oscura
y sufrió más que nosotros,
aplacaba su vergüenza en
flascas sonrisas hipócritas,
pero la adorábamos tal cual,
para nosotros era ella, perfecta
sí ella, ella, ella y solo ella.


Aún hoy se lamentan las tonterías
y el infortunio que da la vida,
enterarse que jamás volverá
y si volviera, nunca…
nunca será ella, a quien conocimos.


2 kilómetros de ahora al colegio,
pero su hogar ¿dónde será?
ni siquiera de nosotros se acordará,
al menos cosechó un poeta
construyó un solitario que sufre,
tal vez enamorarnos nos cambió.


Adoramos esos años,
amamos y damos la vida por ese segundo,
pero somos unos locos
que se sientan y tiran las piedras
imaginando que golpea al destino
y aceptar que no fue nuestro camino.

Fue una sola vez que los ojos
brillaron de esa manera,
fue raro el sentir celos
y tensionante el verla y hablarle;
era ese la joya: el premio.
Ya nada existe, son muchos años
y la vida cambia… tal vez
alguien comprenda esto
y otro viéndome como perdedores
se ríe en nuestra cara si le contamos
la historia del primer amor colegial..
 
Última edición:
Precioso , el amor que sentías y que aún sientes está reflejado en el poema , y como en mi caso , el ir al colegio pasó de ser una tortura a un placer , solo poder deleitar mi vista con sus penetrantes ojos y su atractiva voz me hacía olvidar todo lo malo que sufrí en el pasado . Solo tengo 14 años y sigo viendo a mi amor cada día , pero no sé hasta cuando podré aguantar sin declararme .
 
1 kilómetro al colegio y un paso
un rastro que el olfato percibe
una rosa que por ti ríe, llora
estando afuera, tu ventana
ya casi tanto años
y de ella no sé nada.

1 kilómetro de mi pasado y medio paso
se tele -transporta al ayer
y contaré muriendo esos años:
-Era el alcohol soberano del hogar
las lisuras, la mermelada
las obscenidades, criatura misma
de una etapa: pubertad.

El cuerpo mutante de niñez
el bello de la cara y el acné
y comenzando a verla ruborizado
con otros ojos a ella.

El miedo por una reciente vida
extrañado del primer amor platónico
aquella que se fue a otro colegio
y pensando: ¿qué será de mí sin ella?

Un nuevo paréntesis y ver
lo cercano irse al fin del mundo
con abundantes amigos y escasa ilusión
disimular en otra mujer eso
aquel amor de niñez. ¡qué pena!.

Pero ante el dolor familiar
la falta de dinero… y el miedo
existió una sombra que fue luz
esa que cambió mi vida
aquella silueta que le debo todo
porque sin ella, no fuera yo…

Tímido, inexperto y enamorado
le dí una moneda de suerte
también una carta ilegible
y un poema inspirado pero soso
y ante a la ansiedad a lo loco
vencí aquel miedo.

Nos hicimos casi amigos
yo sólo le contaba mi ilusión y penas,
un amigo me ayudaba a enamorarla
era el pretexto para no faltar
jamás faltar a clases.

Rulos de serpentinas que decoraban
su rostro de ángel y diabla
una silueta perfecta del soñar
la voz de sirena… ¡sirena mía!
ella, un poema de amor
hecha la mujer de fantasías.

Ojos achinados, belleza total
perfecta, perfecta era ella
jamás diré su nombre
pues un poesía tonta
no merece nombrarla.

Más de 10000 poemas por ella
un millón de líneas por ella
10 años pensando en ella
y toda la vida: mi doncella.

Jamás ni en amnesia ni Alzheimer
olvidaré aquel julio cuando la vi
ese momento no le dí importancia
y la semana posterior
sus prendas y su maquillaje
volvieron estúpido a este inculto.

Por esa mujer: he soñado
gracias a ella: escribo, pero lloro
a su inspiración: plasmo todo
y por ella: voy suspirando.

Puede que jamás la encuentre
el fruto es rasguño cicatrizado
el ayer vino amargo sin dulce
es el amor que no se ve
pero como maldición se siente.

Los pensamientos eran de pureza
las sonrisas eran nerviosismos
y un infinito temor de declararse
y negar así mismo y enamorarse.

Querer, amar, adorar y…
no hay palabra más fuerte
no existe palabra que viva
pero si vida que existe.

Esperarla fuera del colegio
cualquier coartada era perfecta
nunca fui simpático, ni regio
pero estaba yo allí
enamorado en el sacrilegio.

Quizás hayan sido seis meses
pero transfiguran hasta hoy
cada segundo y verla era suficiente
en las horas libres caminando
por su casa y verla asomándose
en su ventana que refleja mi rostro
porque aquella casa sabe mi historia
y conoce paso a paso mis huellas.

Qué se podía pedir
dinero, felicidad, salud y suerte
su presencia valía más que ello
los huesos se pulverizaban,
andar y reírse conmigo
tal vez había expirado y, estaba
en el paraíso… pero ¡estaba vivo!

Sus burlas y dobles sentidos
que se mofaban de mi persona
y mi coquetería de hidalgo
creaban en mí un poeta
y aún más: un solitario.

Ella también sufría
el pasado era la huella oscura
y sufrió más que yo
aplacaba su vergüenza en
flascas sonrisas hipócritas
pero la adoraba tal cual
para mí era ella, perfecta
si ella, ella, ella y solo ella.

Aún hoy se lamentan las tonterías
y el infortunio que da la vida
enterarse que jamás volverá
y si volviera nunca…
nunca será ella, a quien conocí.

2 kilómetros de ahora al colegio
pero su hogar ¿dónde será?
ni siquiera de mi se acordará
al menos cosecho un poeta
construyó un solitario que sufre
tal vez enamorarme me cambio.

Adoro ese año
amo y doy mi vida por ese segundo
pero soy un loco
que se sienta y tira piedras
imaginando que golpea al destino
y aceptar que no fue mi camino.

Fue una sola vez que mis ojos
brillaron de esa manera
fue raro el sentir celos
y tensionante el verla y hablarle
era ese la joya: el premio.

Ya nada existe son más de 10 años
y la vida cambia… tal vez
alguien comprenda esto
y otro viéndome como un idiota
se ríe en mi cara si le cuento
la historia de ella..


Yo también he conocido un amor así, pero los años, amigo, el tiempo hara que esas cosas dejen de ser tales. Por otra parte, tienes talento para contar una historia, metes las imágenes con maestría en la narración, te felicito.

Abrazos
 
1 kilómetro al colegio y un paso
un rastro que el olfato percibe
una rosa que por ti ríe, llora
estando afuera, tu ventana
ya casi tanto años
y de ella no sé nada.

1 kilómetro de mi pasado y medio paso
se tele -transporta al ayer
y contaré muriendo esos años:
-Era el alcohol soberano del hogar
las lisuras, la mermelada
las obscenidades, criatura misma
de una etapa: pubertad.

El cuerpo mutante de niñez
el bello de la cara y el acné
y comenzando a verla ruborizado
con otros ojos a ella.

El miedo por una reciente vida
extrañado del primer amor platónico
aquella que se fue a otro colegio
y pensando: ¿qué será de mí sin ella?

Un nuevo paréntesis y ver
lo cercano irse al fin del mundo
con abundantes amigos y escasa ilusión
disimular en otra mujer eso
aquel amor de niñez. ¡qué pena!.

Pero ante el dolor familiar
la falta de dinero… y el miedo
existió una sombra que fue luz
esa que cambió mi vida
aquella silueta que le debo todo
porque sin ella, no fuera yo…

Tímido, inexperto y enamorado
le dí una moneda de suerte
también una carta ilegible
y un poema inspirado pero soso
y ante a la ansiedad a lo loco
vencí aquel miedo.

Nos hicimos casi amigos
yo sólo le contaba mi ilusión y penas,
un amigo me ayudaba a enamorarla
era el pretexto para no faltar
jamás faltar a clases.

Rulos de serpentinas que decoraban
su rostro de ángel y diabla
una silueta perfecta del soñar
la voz de sirena… ¡sirena mía!
ella, un poema de amor
hecha la mujer de fantasías.

Ojos achinados, belleza total
perfecta, perfecta era ella
jamás diré su nombre
pues un poesía tonta
no merece nombrarla.

Más de 10000 poemas por ella
un millón de líneas por ella
10 años pensando en ella
y toda la vida: mi doncella.

Jamás ni en amnesia ni Alzheimer
olvidaré aquel julio cuando la vi
ese momento no le dí importancia
y la semana posterior
sus prendas y su maquillaje
volvieron estúpido a este inculto.

Por esa mujer: he soñado
gracias a ella: escribo, pero lloro
a su inspiración: plasmo todo
y por ella: voy suspirando.

Puede que jamás la encuentre
el fruto es rasguño cicatrizado
el ayer vino amargo sin dulce
es el amor que no se ve
pero como maldición se siente.

Los pensamientos eran de pureza
las sonrisas eran nerviosismos
y un infinito temor de declararse
y negar así mismo y enamorarse.

Querer, amar, adorar y…
no hay palabra más fuerte
no existe palabra que viva
pero si vida que existe.

Esperarla fuera del colegio
cualquier coartada era perfecta
nunca fui simpático, ni regio
pero estaba yo allí
enamorado en el sacrilegio.

Quizás hayan sido seis meses
pero transfiguran hasta hoy
cada segundo y verla era suficiente
en las horas libres caminando
por su casa y verla asomándose
en su ventana que refleja mi rostro
porque aquella casa sabe mi historia
y conoce paso a paso mis huellas.

Qué se podía pedir
dinero, felicidad, salud y suerte
su presencia valía más que ello
los huesos se pulverizaban,
andar y reírse conmigo
tal vez había expirado y, estaba
en el paraíso… pero ¡estaba vivo!

Sus burlas y dobles sentidos
que se mofaban de mi persona
y mi coquetería de hidalgo
creaban en mí un poeta
y aún más: un solitario.

Ella también sufría
el pasado era la huella oscura
y sufrió más que yo
aplacaba su vergüenza en
flascas sonrisas hipócritas
pero la adoraba tal cual
para mí era ella, perfecta
si ella, ella, ella y solo ella.

Aún hoy se lamentan las tonterías
y el infortunio que da la vida
enterarse que jamás volverá
y si volviera nunca…
nunca será ella, a quien conocí.

2 kilómetros de ahora al colegio
pero su hogar ¿dónde será?
ni siquiera de mi se acordará
al menos cosecho un poeta
construyó un solitario que sufre
tal vez enamorarme me cambio.

Adoro ese año
amo y doy mi vida por ese segundo
pero soy un loco
que se sienta y tira piedras
imaginando que golpea al destino
y aceptar que no fue mi camino.

Fue una sola vez que mis ojos
brillaron de esa manera
fue raro el sentir celos
y tensionante el verla y hablarle
era ese la joya: el premio.

Ya nada existe son más de 10 años
y la vida cambia… tal vez
alguien comprenda esto
y otro viéndome como un idiota
se ríe en mi cara si le cuento
la historia de ella..
Bonita historia de amor juvenil que me hace retroceder más de 40 años, muy bueno amigo Anthony. Un abrazo. Paco.
 
Querido Anthony no se cuantos años ya han pasado... pero lo que si se que esto también pasara, y que a futuro lo recordaras como una historia, un lindo amor juvenil, la vida pasa y los años con ella y en esos años personas que a veces nos cegamos a verlas, solo abre los ojos y te aseguro que en el futuro volverás a enamorarte igual o mas de otra persona :)
 
Querido Anthony no se cuantos años ya han pasado... pero lo que si se que esto también pasara, y que a futuro lo recordaras como una historia, un lindo amor juvenil, la vida pasa y los años con ella y en esos años personas que a veces nos cegamos a verlas, solo abre los ojos y te aseguro que en el futuro volverás a enamorarte igual o mas de otra persona :)
han pasado 12 años y hasta el momento no me volví a enamorar de esa manera, bien dice un párrafo "fue una sola vez que los ojos brillaron así"..
y no esta escrito por gusto... toda frase es nacida de una infinita melancolía.
 
han pasado 12 años y hasta el momento no me volví a enamorar de esa manera, bien dice un párrafo "fue una sola vez que los ojos brillaron así"..
y no esta escrito por gusto... toda frase es nacida de una infinita melancolía.

seguramente es por que todavía no has encontrado a la persona correcta
que crees? que solo te vas a enamorar una vez en tu vida?
y que vas a hacer? vivir solo sin amor por el resto de tu vida?
tienes 26 años!!! 26! la vida es muy corta para pensar en solo una persona
y la vida es muy larga para estar solo...
ya han pasado 12 años! es demasiado... creo que ya es tu tiempo de dejarlo atrás y empezar una vida nueva, diferente!
 
Precioso , el amor que sentías y que aún sientes está reflejado en el poema , y como en mi caso , el ir al colegio pasó de ser una tortura a un placer , solo poder deleitar mi vista con sus penetrantes ojos y su atractiva voz me hacía olvidar todo lo malo que sufrí en el pasado . Solo tengo 14 años y sigo viendo a mi amor cada día , pero no sé hasta cuando podré aguantar sin declararme .
Gracias amiga por tu visita... un beso y espero verte pronto..XD
 
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1 kilómetro al colegio y un paso
un rastro que el olfato percibe
una rosa que por ella ríe, llora;
estando afuera, su ventana,
ya casi tanto años
y de ella no sabemos nada.


1 kilómetro del pasado y medio paso
se tele-transporta al ayer,
y se contará muriendo esos años:
-Era el alcohol soberano del hogar
las lisuras: la mermelada;
las obscenidades, criatura misma
de una etapa: pubertad.


El cuerpo mutante de niñez,
el bello de la cara y el acné,
y comenzando a ver a chicas muy ruborizado
con otros ojos a ella.


El miedo por una reciente vida,
rescoldo del primer amor platónico
aquella que se fue a otro colegio,
y pensando: ¿qué será de nosotros sin ella?


Un nuevo paréntesis y ver
lo cercano irse al fin del mundo,
con abundantes amigos y escasa ilusión
disimular en otra mujer eso,
aquel amor de niñez. ¡Qué pena!.


Pero ante el dolor familiar
la falta de dinero… y el miedo
existió una sombra que fue luz
esa que cambió la vida
aquella silueta que le debemos todo
porque sin ella, no fuéramos el yo…


Tímidos, inexpertos y enamorados,
le dimos una moneda de suerte
también una carta ilegible,
y un poema inspirado pero soso
y ante a la ansiedad a lo loco
vencimos aquel miedo.


Nos hicimos casi amigos,
sólo le contábamos la ilusión y penas,
un amigo nos ayudaba a enamorarla
era el pretexto para no faltar
jamás faltar a clases.


Rulos de serpentinas que decoraban
su rostro de ángel y diabla,
una silueta perfecta del soñar,
la voz de sirena… ¡sirena nuestra!
ella, un poema de amor
hecha la mujer de fantasías.


Ojos achinados o grandes, belleza total,
perfecta, perfecta era ella
jamás diremos su nombre
pues un poesía tonta
no merece nombrarla.


Más de 10,000 poemas por ella,
un millón de líneas por ella,
tantos años pensando en ella
y toda la vida: nuestra doncella.


Jamás ni en amnesia ni Alzheimer
olvidaremos aquel día cuando la vimos
ese momento no le dimos importancia
y la semana posterior,
sus prendas y su maquillaje,
volvieron tonto a cualquier inculto.


Por esa mujer: hemos soñado,
gracias a ella: escribimos, pero lloramos
a su inspiración: plasmamos todo
y por ella: vamos suspirando.


Puede que jamás la encontremos,
el fruto es rasguño cicatrizado,
el ayer vino amargo sin dulce;
es el amor que no se ve
pero como maldición se siente.


Los pensamientos eran de pureza,
las sonrisas eran nerviosismos,
y un infinito temor de declararse
y negar así mismo, y enamorarse.


Querer, amar, adorar y…
no hay palabra más fuerte,
no existe palabra que viva
pero si vida que existe.


Esperarla fuera del colegio,
cualquier coartada era perfecta,
nunca fuimos tan simpáticos, ni regios
pero estábamos allí
enamorado en el sacrilegio.


Quizás hayan sido pocos meses,
pero transfiguran hasta hoy
cada segundo y verla era suficiente,
en las horas libres caminando
por su casa y verla asomándose
en su ventana que refleja su rostro
porque aquella casa sabe nuestra historia
y conoce paso a paso nuestras huellas.


¿Qué se podía pedir?...
dinero, felicidad, salud y suerte,
su presencia valía más que ello
los huesos se pulverizaban,
andar y reírse con nosotros
tal vez habíamos expirado y, estábamos
en el paraíso… pero ¡estábamos vivo!


Sus burlas y dobles sentidos
que se mofaban de nuestra persona
y la coquetería de hidalgo,
creaban en sí un poeta
y aún más: un solitario.


Ella también sufría
el pasado era la huella oscura
y sufrió más que nosotros,
aplacaba su vergüenza en
flascas sonrisas hipócritas,
pero la adorábamos tal cual,
para nosotros era ella, perfecta
sí ella, ella, ella y solo ella.


Aún hoy se lamentan las tonterías
y el infortunio que da la vida,
enterarse que jamás volverá
y si volviera, nunca…
nunca será ella, a quien conocimos.


2 kilómetros de ahora al colegio,
pero su hogar ¿dónde será?
ni siquiera de nosotros se acordará,
al menos cosechó un poeta
construyó un solitario que sufre,
tal vez enamorarnos nos cambió.


Adoramos esos años,
amamos y damos la vida por ese segundo,
pero somos unos locos
que se sientan y tiran las piedras
imaginando que golpea al destino
y aceptar que no fue nuestro camino.

Fue una sola vez que los ojos
brillaron de esa manera,
fue raro el sentir celos
y tensionante el verla y hablarle;
era ese la joya: el premio.
Ya nada existe, son muchos años
y la vida cambia… tal vez
alguien comprenda esto
y otro viéndome como perdedores
se ríe en nuestra cara si le contamos
la historia del primer amor colegial..
Una canción folk de mi tierra dice así.

La raíz del tojo verde es muy mala de arrancar...

Lo amores primeros, difíciles de olvidar.

Es lo que tú interesante poema nos cuenta.

Gracias por tus visitas a mis letras.

Saludo afectuoso

Alfonso Espinosa
 
Última edición:
Una canción folk lírica de mi tierra dice así.

La raíz del rojo verde es muy mala de arrancar...

Lo amores primeros, difíciles de olvidar.

Es lo que tú interesante poema nos cuenta.

Gracias por tus visitas a mis letras.

Saludo afectuoso

Alfonso Espinosa
como son las cosas amigos, una sola vez me enamoré en la vida, ya son casi 12 años y recuerdo como si fueran ayer de aquella chica Sheyla de quien tanto ame y el 80% de mis poemas son cosas que me inspiraron de ella, y lo curioso aquí que ella se apellida Espinoza.
 
como son las cosas amigos, una sola vez me enamoré en la vida, ya son casi 12 años y recuerdo como si fueran ayer de aquella chica Sheyla de quien tanto ame y el 80% de mis poemas son cosas que me inspiraron de ella, y lo curioso aquí que ella se apellida Espinoza.
Estimado amigo.
Ante todo, acabo de corregir mi comentario( donde dice rojo verde, he querido decir tojo verde) cosas de la informática.
Con respecto al apellido, que sepas que es el mismo. Así que podríamos ser parientes jaja. Al final todos lo somos.

Saludo afectuoso

Alfonso Espinosa
 
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1 kilómetro al colegio y un paso
un rastro que el olfato percibe
una rosa que por ella ríe, llora;
estando afuera, su ventana,
ya casi tanto años
y de ella no sabemos nada.


1 kilómetro del pasado y medio paso
se tele-transporta al ayer,
y se contará muriendo esos años:
-Era el alcohol soberano del hogar
las lisuras: la mermelada;
las obscenidades, criatura misma
de una etapa: pubertad.


El cuerpo mutante de niñez,
el bello de la cara y el acné,
y comenzando a ver a chicas muy ruborizado
con otros ojos a ella.


El miedo por una reciente vida,
rescoldo del primer amor platónico
aquella que se fue a otro colegio,
y pensando: ¿qué será de nosotros sin ella?


Un nuevo paréntesis y ver
lo cercano irse al fin del mundo,
con abundantes amigos y escasa ilusión
disimular en otra mujer eso,
aquel amor de niñez. ¡Qué pena!.


Pero ante el dolor familiar
la falta de dinero… y el miedo
existió una sombra que fue luz
esa que cambió la vida
aquella silueta que le debemos todo
porque sin ella, no fuéramos el yo…


Tímidos, inexpertos y enamorados,
le dimos una moneda de suerte
también una carta ilegible,
y un poema inspirado pero soso
y ante a la ansiedad a lo loco
vencimos aquel miedo.


Nos hicimos casi amigos,
sólo le contábamos la ilusión y penas,
un amigo nos ayudaba a enamorarla
era el pretexto para no faltar
jamás faltar a clases.


Rulos de serpentinas que decoraban
su rostro de ángel y diabla,
una silueta perfecta del soñar,
la voz de sirena… ¡sirena nuestra!
ella, un poema de amor
hecha la mujer de fantasías.


Ojos achinados o grandes, belleza total,
perfecta, perfecta era ella
jamás diremos su nombre
pues un poesía tonta
no merece nombrarla.


Más de 10,000 poemas por ella,
un millón de líneas por ella,
tantos años pensando en ella
y toda la vida: nuestra doncella.


Jamás ni en amnesia ni Alzheimer
olvidaremos aquel día cuando la vimos
ese momento no le dimos importancia
y la semana posterior,
sus prendas y su maquillaje,
volvieron tonto a cualquier inculto.


Por esa mujer: hemos soñado,
gracias a ella: escribimos, pero lloramos
a su inspiración: plasmamos todo
y por ella: vamos suspirando.


Puede que jamás la encontremos,
el fruto es rasguño cicatrizado,
el ayer vino amargo sin dulce;
es el amor que no se ve
pero como maldición se siente.


Los pensamientos eran de pureza,
las sonrisas eran nerviosismos,
y un infinito temor de declararse
y negar así mismo, y enamorarse.


Querer, amar, adorar y…
no hay palabra más fuerte,
no existe palabra que viva
pero si vida que existe.


Esperarla fuera del colegio,
cualquier coartada era perfecta,
nunca fuimos tan simpáticos, ni regios
pero estábamos allí
enamorado en el sacrilegio.


Quizás hayan sido pocos meses,
pero transfiguran hasta hoy
cada segundo y verla era suficiente,
en las horas libres caminando
por su casa y verla asomándose
en su ventana que refleja su rostro
porque aquella casa sabe nuestra historia
y conoce paso a paso nuestras huellas.


¿Qué se podía pedir?...
dinero, felicidad, salud y suerte,
su presencia valía más que ello
los huesos se pulverizaban,
andar y reírse con nosotros
tal vez habíamos expirado y, estábamos
en el paraíso… pero ¡estábamos vivo!


Sus burlas y dobles sentidos
que se mofaban de nuestra persona
y la coquetería de hidalgo,
creaban en sí un poeta
y aún más: un solitario.


Ella también sufría
el pasado era la huella oscura
y sufrió más que nosotros,
aplacaba su vergüenza en
flascas sonrisas hipócritas,
pero la adorábamos tal cual,
para nosotros era ella, perfecta
sí ella, ella, ella y solo ella.


Aún hoy se lamentan las tonterías
y el infortunio que da la vida,
enterarse que jamás volverá
y si volviera, nunca…
nunca será ella, a quien conocimos.


2 kilómetros de ahora al colegio,
pero su hogar ¿dónde será?
ni siquiera de nosotros se acordará,
al menos cosechó un poeta
construyó un solitario que sufre,
tal vez enamorarnos nos cambió.


Adoramos esos años,
amamos y damos la vida por ese segundo,
pero somos unos locos
que se sientan y tiran las piedras
imaginando que golpea al destino
y aceptar que no fue nuestro camino.

Fue una sola vez que los ojos
brillaron de esa manera,
fue raro el sentir celos
y tensionante el verla y hablarle;
era ese la joya: el premio.
Ya nada existe, son muchos años
y la vida cambia… tal vez
alguien comprenda esto
y otro viéndome como perdedores
se ríe en nuestra cara si le contamos
la historia del primer amor colegial..
Me hiciste recordar el primer inocente beso, aun me sonroja, grato leerte pequeño poeta
 

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