Mujer de lluvia

malco

Moderador foro Tensones.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderadores
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Equipo Revista "Eco y latido"
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor, ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones,
el fuego en los aposentos, eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores, la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos, un juglar he querido
mas no tiene sentido, pues, tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera, enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder, su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre, en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño era silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada, que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno, en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento, semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento,
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso,
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas, las almas enamoradas, desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder, que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada, de su boscaje extraviada,
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido, al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo, creyó reconocer
que fuera yo sin ambages, el dueño de su querer.
 
Última edición:
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones
y el fuego en los aposentos eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos un juglar he querido
mas no tiene sentido pues tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño fuera silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas las almas enamoradas desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada de su boscaje extraviada
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo creyó reconocer
que fuera yo sin ambages el dueño de su querer.
Muy bello poema de reminescencias casi mágicas en los que una bella dama de la lluvia se apodera de los anhelos del poeta que la regala con unos versos sensibles y muy bonitos. Un abrazo amigo malco. Paco.
 
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones
y el fuego en los aposentos eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos un juglar he querido
mas no tiene sentido pues tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño fuera silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas las almas enamoradas desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada de su boscaje extraviada
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo creyó reconocer
que fuera yo sin ambages el dueño de su querer.


Un placer Malco, disfrutar tu exquisita inspiración en esta Mujer de lluvia que bautiza tu musa y digo bautiza porque la bendice no porque es el inicio ya tienes buen camino poético recorrido que a mi me encanta.
Un abrazo y mi afecto de siempre
 
Un placer Malco, disfrutar tu exquisita inspiración en esta Mujer de lluvia que bautiza tu musa y digo bautiza porque la bendice no porque es el inicio ya tienes buen camino poético recorrido que a mi me encanta.
Un abrazo y mi afecto de siempre
Busco madrina para la musa y pa' yo, besos.
 
No sabemos si era sirena, hada o que alucinación pero lo que es seguro es que es esa musa perfecta que siempre despierta en ti los versso mas hermosos, perfectos y apasionados, mi cariño siempre para ti ;)
 
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones
y el fuego en los aposentos eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos un juglar he querido
mas no tiene sentido pues tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño fuera silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas las almas enamoradas desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada de su boscaje extraviada
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo creyó reconocer
que fuera yo sin ambages el dueño de su querer.
Muy bueno este poema Manuel, en tu estilo como pez en el agua, te digo he visto criaturas tan hermosas que no parecen de la vida real, así que veo este poema muy realista, te dejo un fuerte abraso hermano, excelente tema.
 
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones
y el fuego en los aposentos eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos un juglar he querido
mas no tiene sentido pues tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño fuera silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas las almas enamoradas desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada de su boscaje extraviada
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo creyó reconocer
que fuera yo sin ambages el dueño de su querer.

Cautivadora fantasía medieval, llena de romances, cantores y juglares. Estoy seguro de que si hubieras vivido la época habrías sido uno de ellos, pero de los buenos, jaja. Un placer leerte otra vez. Saludos.
 
No sabemos si era sirena, hada o que alucinación pero lo que es seguro es que es esa musa perfecta que siempre despierta en ti los versso mas hermosos, perfectos y apasionados, mi cariño siempre para ti ;)
Gracias Lore van devueltos mis aprecios, cariñños.
 
Muy bueno este poema Manuel, en tu estilo como pez en el agua, te digo he visto criaturas tan hermosas que no parecen de la vida real, así que veo este poema muy realista, te dejo un fuerte abraso hermano, excelente tema.
Gracias Manfred, siempre es grato contar con tu presencia, un abrazo.
 
Cautivadora fantasía medieval, llena de romances, cantores y juglares. Estoy seguro de que si hubieras vivido la época habrías sido uno de ellos, pero de los buenos, jaja. Un placer leerte otra vez. Saludos.
Gracias Nomar por tu gentileza, un abrazo.
 
1279717577_49887099.jpg


Mujer de lluvia

Antiguos eran los bardos, cantores y los juglares
que en tiempos medievales en diferentes lugares
relatos y épicas rondas dejaban con sus versares.
Tiernos poemas de amor ofrendaban a las doncellas
y en los balcones destellan las encendidas pasiones
y el fuego en los aposentos eran de tenor tan intenso
que abrasaba con sus calores la luna en el firmamento.

Siento que ser de esos tiempos un juglar he querido
mas no tiene sentido pues tu ausencia es la cuenta
y dispersos van mis versos por sendas y encrucijadas
y en el medio de la nada me hallo confuso e incierto.
Lejana tu voz se siente, trepándose en los ocasos
elevarse a los ribazos y en las alturas cimeras
cual tendida enredadera enlazarse entre mis pasos.

No sé cómo pudo haber sido, como pudo suceder
que se me fuera a perder su rastro en el horizonte
y al mar cayera su nombre en aguas tan profundas
que creo que me confunda y nunca pueda saber

con puntual precisa certeza,
si era una real sirena o era una
real mujer.

O quizás ninguna fuera, de un sueño era silueta
pero la sentí tan perfecta, esbelta y apasionada
con esa honda mirada que cual espina se espeta.

Traía la lluvia de invierno en su desnudez el desierto
y libre con el pecho al viento semejando un monumento
de mármol su basamento y en el rostro el embrujamiento
que hace perder la cordura y que con firme atadura
nos lleva ya sin regreso a ese mundo poseso
de mareas y de hondonadas donde por siempre apresadas
quedan paralizadas las almas enamoradas desde la piel a los huesos.

También
pudo suceder que fuera un hada encantada
y en plena noche alunada de su boscaje extraviada
en busca de algún querer y con el rumbo perdido
habiéndose confundido al verme pasó a creer
sin dudas y sin distingo creyó reconocer
que fuera yo sin ambages el dueño de su querer.
Ayyy Malco, qué versos más dulces y apasionados, más llenos de magia y encanto, son lluvia tibia que cala cada fibra del sentir empapándola de belleza y de amor. Me ha encantado leerte querido amigo, sabes que siempre me encanta. Besazos llenos de admiración y de cariño....muáááááácksss...
 
Ayyy Malco, qué versos más dulces y apasionados, más llenos de magia y encanto, son lluvia tibia que cala cada fibra del sentir empapándola de belleza y de amor. Me ha encantado leerte querido amigo, sabes que siempre me encanta. Besazos llenos de admiración y de cariño....muáááááácksss...
Gracias Isabel por tus mimos, cariñññññños.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba