José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
La recuerdo matriz de las pasiones,
cual perdida su nombre mancillado
por lodos rescatados del pasado
corruptores del verbo en los sermones.
En ella florecían emociones
latentes en su pecho traspasado
por flechas de un deseo consumado
en hogueras de ardientes sensaciones.
Rendido, la nombré mi Dulcinea,
y elevé su presencia al Firmamento
velando, con su brillo, a Casiopea.
Se apiadó de mi anhelo y mi tormento,
y en crestas de su intrépida marea
me hice luz en homérico momento.
José Galeote Matas (España)
cual perdida su nombre mancillado
por lodos rescatados del pasado
corruptores del verbo en los sermones.
En ella florecían emociones
latentes en su pecho traspasado
por flechas de un deseo consumado
en hogueras de ardientes sensaciones.
Rendido, la nombré mi Dulcinea,
y elevé su presencia al Firmamento
velando, con su brillo, a Casiopea.
Se apiadó de mi anhelo y mi tormento,
y en crestas de su intrépida marea
me hice luz en homérico momento.
José Galeote Matas (España)
P.D. En memoria de una amiga de mi juventud, mujer de ardiente y noble corazón, generosa y sincera entrega, y de espíritu libre como el viento. Fue denostada por la mal intencionada hipocresía de “”las gentes de bien””(las de la España profunda de arraigada cultura católica-apostólica-romana).
Allá donde estés, amiga mía, en los infinitos senderos del arcano Cosmos por los que transita tu esencia, elevo un pensamiento por ti, y te recuerdo con consideración, reconocimiento, cariño, respeto, y gratitud.