• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

La fragata

musador

esperando...
Preludio

Envueltos en nuestro invierno
lentamente caminamos
por las piedras
hasta donde la mar rompe
envolviendo con espuma
la escollera.

Al rato la vi venir
ronroneando gallardía
sin sus velas,
con tripulantes de blanco
saludando muy corteses
a la gleba.

Con emoción la miraba
saludando en el navío
a mi bandera,
patria que un niño sostiene
poco a poco por la vida
y en la escuela.

Se alejó en el día claro,
ya cruzadas las rompientes,
de mi tierra,
haciendo senda en la mar
para nuevos horizontes
con su estela.

Vi maniobras en las gavias;
conteniendo la ansiedad
de mi espera
supe que el premio llegaba:
¡navegando con el viento
quise verla!

¡Qué momento tan hermoso
cuando el juego de la brisa
en las vergas
a su casco ya lejano
puso escora y puso alas
que no velas!

Los peros

A mi padre que lloraba
solo entonces lo miré
con su pena:
solo me dijo entre dientes:
«son marinos asesinos,
pura mierda».

Era niño y no sabía
de estas cosas casi nada,
ni de guerras,
ni de patria ni de pueblo,
entonaba con el himno
solo letras.

Las palabras de mi padre
me golpearon duramente
la inocencia,
quedaron en mi memoria
con dolor hasta que supe
entenderlas.

A mi padre lo mataron
los salvajes de mi patria
con estrellas,
premios a la cobardía
de su sangre de piratas,
¿marinera?

Navegaron la fragata
por la sangre de sus víctimas
y en sus velas
escribieron con sus heces
sus historias criminales:
sus cadenas.

Los hechos son conocidos
y bien sé que volverán,
no les pesan:
Libertad del barco es nombre
y su lastre toneladas
de vergüenza.
 
Última edición:
Preludio

Envueltos en nuestro invierno
lentamente caminamos
por las piedras
hasta donde la mar rompe
envolviendo con espuma
la escollera.

Al rato la vi venir
ronroneando gallardía
sin sus velas,
con tripulantes de blanco
saludando muy corteses
a la gleba.

Con emoción la miraba
saludando en el navío
a mi bandera,
patria que un niño sostiene
poco a poco por la vida
y en la escuela.

Se alejó en el día claro,
ya cruzadas las rompientes,
de mi tierra,
haciendo senda en la mar
para nuevos horizontes
con su estela.

Vi maniobras en las gavias;
conteniendo la ansiedad
de mi espera
supe que el premio llegaba:
¡navegando con el viento
quise verla!

¡Qué momento tan hermoso
cuando el juego de la brisa
en las vergas
a su casco ya lejano
puso escora y puso alas
que no velas!

Los peros

A mi padre que lloraba
solo entonces lo miré
con su pena:
solo me dijo entre dientes:
«son marinos asesinos,
pura mierda».

Era niño y no sabía
de estas cosas casi nada,
ni de guerras,
ni de patria ni de pueblo,
entonaba con el himno
solo letras.

Las palabras de mi padre
me golpearon duramente
la inocencia,
quedaron en mi memoria
con dolor hasta que supe
entenderlas.

A mi padre lo mataron
los salvajes de mi patria
con estrellas,
premios a la cobardía
de su sangre de piratas,
¿marinera?

Navegaron la fragata
por la sangre de sus víctimas
y en sus velas
escribieron con sus heces
sus historias criminales:
sus cadenas.

Los hechos son conocidos
y bien sé que volverán,
no les pesan:
Libertad del barco es nombre
y su lastre toneladas
de vergüenza.
Precioso poema que hace pensar: todo depende del cristal con que se mire.
Leído y releído, lo he disfrutado y apreciado.
También yo tengo un poemilla con el mismo tema y trama parecida que te dejo a continuación:

Historias de guerra

La cara de su madre ve grabada
por él hambre cuando niña sin comer,
entre bombas y muertos, monte arriba,
tres años con los lobos a los pies.

Son historias que la anciana me contaba,
los recuerdos de aquella su niñez,
aún faltaba la muerte se su padre,
ya sin guerra, en nuevo amanecer.

Ay que cerca tenemos, lamentaba,
las miramos prefiriéndolas no ver,
andan sueltos los lobos que acosaban,
cuando niña entre mis pequeños pies.

Saludo cordial

Alfonso Espinosa
 
Es muy bonito el poema ,Musador. yo me quedé con tu imagen de niño. De repente todo gira hacia la tragedia. No sé, no entiendo, pero siento tu pena de veras, porque te aprecio.
Con afecto

Hola, estimada Maygemay. Te cuento lo que quise hacer, quizás no con mucho éxito.

Imagino a mi personaje adolescente, por fijar ideas de 13 años. Ha llegado hasta esa edad ingenuo, protegido de la crueldad de la vida por su entorno familiar amable. Con su padre, van al puerto (podría ser el de Mar del Plata) a ver zarpar la fragata Libertad, barco insignia de nuestra armada. El niño ama los veleros, el padre también, y el espectáculo es hermoso. Pero al culminar el espectáculo el niño descubre sorprendido el dolor de su padre, y oye esa frase que le resulta enigmática: de las instituciones armadas solo conoce lo que le enseñaron en la escuela, el estereotipo del honor y del coraje, la generosidad y la abnegación, San Martín y Merceditas, Belgrano y la bandera. La adolescencia es una edad en que empiezan a correrse los velos, donde la envoltura simbólica de estos estereotipos se cae y empezamos a ver la realidad. Cruda realidad la de nuestra armada, usurpadora del poder en nuestra patria, asesina y torturadora en defensa de los intereses oligárquicos, criminal por donde se la mire. Ese contraste terrible entre el discurso idealista y la realidad repugnante es de un cinismo difícil de imaginar, aún para mí que lo he sufrido de cerca. La fragata, la imagen ideal de la fragata, debería tropezarse en el mar permanentemente con los cuerpos de aquellos que fueron tirados vivos al mar por su tripulación: la marina de guerra; sus velas deberían tener el color mierda de sus crímenes, su bandera debería ser negra. Es aberrante que pretenda representar a nuestra patria ante cualquiera.

Tristes asuntos que se pueden poner en un poema, la realidad se impone y vuelve a reinar la hipocresía.

¡Qué lindo es navegar a vela!

saludo
Jorge
 
Última edición:
Precioso poema que hace pensar: todo depende del cristal con que se mire.
Leído y releído, lo he disfrutado y apreciado.
También yo tengo un poemilla con el mismo tema y trama parecida que te dejo a continuación:

Historias de guerra

La cara de su madre ve grabada
por él hambre cuando niña sin comer,
entre bombas y muertos, monte arriba,
tres años con los lobos a los pies.

Son historias que la anciana me contaba,
los recuerdos de aquella su niñez,
aún faltaba la muerte se su padre,
ya sin guerra, en nuevo amanecer.

Ay que cerca tenemos, lamentaba,
las miramos prefiriéndolas no ver,
andan sueltos los lobos que acosaban,
cuando niña entre mis pequeños pies.

Saludo cordial

Alfonso Espinosa

Andan sueltos los lobos, estimado, y visten de punta en blanco predicando su lobería. Tristes realidades donde los mayores crímenes no solo quedan impunes sino que muchas veces son premiados. Me gustó la simplicidad de las imágenes en tu poema... el que quiera entender, que entienda, ¿no?

saludo
Jorge
 
Andan sueltos los lobos, estimado, y visten de punta en blanco predicando su lobería. Tristes realidades donde los mayores crímenes no solo quedan impunes sino que muchas veces son premiados. Me gustó la simplicidad de las imágenes en tu poema... el que quiera entender, que entienda, ¿no?

saludo
Jorge
Así es, estimado poeta; no somos lo suficientemente inteligentes como para comprender la vida como la entienden el resto de los animales.

Saludo cordial

Alfonso p
 
Preludio

Envueltos en nuestro invierno
lentamente caminamos
por las piedras
hasta donde la mar rompe
envolviendo con espuma
la escollera.

Al rato la vi venir
ronroneando gallardía
sin sus velas,
con tripulantes de blanco
saludando muy corteses
a la gleba.

Con emoción la miraba
saludando en el navío
a mi bandera,
patria que un niño sostiene
poco a poco por la vida
y en la escuela.

Se alejó en el día claro,
ya cruzadas las rompientes,
de mi tierra,
haciendo senda en la mar
para nuevos horizontes
con su estela.

Vi maniobras en las gavias;
conteniendo la ansiedad
de mi espera
supe que el premio llegaba:
¡navegando con el viento
quise verla!

¡Qué momento tan hermoso
cuando el juego de la brisa
en las vergas
a su casco ya lejano
puso escora y puso alas
que no velas!

Los peros

A mi padre que lloraba
solo entonces lo miré
con su pena:
solo me dijo entre dientes:
«son marinos asesinos,
pura mierda».

Era niño y no sabía
de estas cosas casi nada,
ni de guerras,
ni de patria ni de pueblo,
entonaba con el himno
solo letras.

Las palabras de mi padre
me golpearon duramente
la inocencia,
quedaron en mi memoria
con dolor hasta que supe
entenderlas.

A mi padre lo mataron
los salvajes de mi patria
con estrellas,
premios a la cobardía
de su sangre de piratas,
¿marinera?

Navegaron la fragata
por la sangre de sus víctimas
y en sus velas
escribieron con sus heces
sus historias criminales:
sus cadenas.

Los hechos son conocidos
y bien sé que volverán,
no les pesan:
Libertad del barco es nombre
y su lastre toneladas
de vergüenza.
Extraordinaria denuncia del horror oculto tras banderas y palabras grandilocuentes que llevaron a tu patria los criminales militares que asesinaron a miles de ciudadanos junto a la esperanza de un Pueblo. Nunca debemos olvidar, nunca, y debemos exigir justicia, y que los nombres de los asesinos se cubra de la mierda que cultivan. Yo ya era crecido (hasta casado) cuando se desparramaron por Chile y Argentina los sicarios de las oligarquías, y seguí de cerca los acontecimientos.
Debemos lanzar un grito de rebeldía y denuncia que haga temblar todo el Orbe, y exigir JUSTICIA, mas si la Justicia es imposible obtenerla, a mí, al menos, también me sirve la venganza.
Te remito a mi poema ""Yo, no lo olvido"".

Un fuerte abrazo, querido amigo.
 
Extraordinaria denuncia del horror oculto tras banderas y palabras grandilocuentes que llevaron a tu patria los criminales militares que asesinaron a miles de ciudadanos junto a la esperanza de un Pueblo. Nunca debemos olvidar, nunca, y debemos exigir justicia, y que los nombres de los asesinos se cubra de la mierda que cultivan. Yo ya era crecido (hasta casado) cuando se desparramaron por Chile y Argentina los sicarios de las oligarquías, y seguí de cerca los acontecimientos.
Debemos lanzar un grito de rebeldía y denuncia que haga temblar todo el Orbe, y exigir JUSTICIA, mas si la Justicia es imposible obtenerla, a mí, al menos, también me sirve la venganza.
Te remito a mi poema ""Yo, no lo olvido"".

Un fuerte abrazo, querido amigo.
Después de veinte años en que la mayor parte de estos criminales gozaron de impunidad en democracia, se iniciaron algunos procesos cuyo mayor mérito es el esclarecimiento de los hechos, las irrefutables pruebas de los más horrendos crímenes cometidos por estos señoritos de impecables uniformes. Se condena, cuando se condena, a viejos decrépitos que mantienen su tesitura, siguen fieles a su ideología y, en casi todos los casos, a su religión apostólica y romana. Cada tanto algún hombre recupera su identidad, fruto de la incansable búsqueda de sus parientes y de los organismos de derechos humanos que tanto han hecho para esclarecer los robos de bebes, una de las santas prácticas con las que estos patricidas (asesinos de la patria) honraban a nuestra inmaculada bandera. ¡Puaj!

gracias por pasar, amigo José,

abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba