selenschek manfred
Hijo de la Luna
Una lágrima
tan sólo una,
dice tanto una lágrima.
Es como rocío empañando el alba
formando una gota robando su luz,
difractando el cielo, rasgando su tul.
Tan trémula aguanta estoica su peso
y el roce del viento en su fresca tez.
Puede ser un río puede ser diluvio,
pero sólo espera ingrávida caer,
ahoyando su alma tallando su tiempo,
prendida al silencio y vaciando su ser.
Tú me has dado una como vendaval,
implosión de hormonas
con alma en su piel,
que me ha desbordado como la fortuna
que llega de pronto, y con sólo una
me haces renacer.
Archivos adjuntos
Última edición: