Las preguntas

musador

esperando...
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.
 
Gracias por tus enseñanzas sobre la preguntas...lo tendré en cuenta a la hora de responder, si me la aprendo,porque es para aprendérsela del recitado, rima ,ritmo y contenido que guarda,marga-uai, esos versos sueltos de 4 sílabas
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.
 
Última edición:
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.
Con un poco de pudor comento este poema que dedicas a las preguntas y respuestas. Hay, seguro lo conocerás, un dicho que señala que no hay preguntas indiscretas sino respuestas indiscretas. El cuidado a las respuestas es signo de sabiduría. Yo he tenido la fortuna de experimentar lo cuidado de tus respuestas.
Me gustó ese quebrado situado en el quinto verso de tus décimas, por otro lado, como tus respuestas, muy delicadas.
Con mi abrazo.
Salvador.
 
Gracias por pasar, Marga. A las preguntas, cuando son buenas, hay que paladearlas (rumiarlas podría ser la terminología de las vacas). Bien paladeadas, sentiremos la verdadera riqueza de su zumo. Darles respuestas apresuradas es como tragarse un caramelo sin saborearlo.
abrazo
j.
 
Con un poco de pudor comento este poema que dedicas a las preguntas y respuestas. Hay, seguro lo conocerás, un dicho que señala que no hay preguntas indiscretas sino respuestas indiscretas. El cuidado a las respuestas es signo de sabiduría. Yo he tenido la fortuna de experimentar lo cuidado de tus respuestas.
Me gustó ese quebrado situado en el quinto verso de tus décimas, por otro lado, como tus respuestas, muy delicadas.
Con mi abrazo.
Salvador.
Estuve en estos días leyendo las rimas castellanas de Juan Boscán, que incluyen cierta diversidad de estructuras, aunque la amplia mayoría son en coplas reales (es decir décimas formadas por dos quintillas de rimas independientes, en octosílabos).
Algunas de ellas incluyen algún quebrado, en particular hay una de estructura subestrófica 4.6, como la espinela, y con el quinto verso quebrado, aunque tiene rimas independientes en las subestrofas. Reflexionando sobre la división en subestrofas recordé el caso de las estancias de la canción italiana, donde la «fronte» se une a la «sirima» con un verso llamado «eslabón», que rima con el último de la fronte pero sintácticamente pertenece a la sirima: este eslabón suele ser un quebrado, en este caso heptasílabo, claro. El quinto verso de la espinela cumple este mismo rol de eslabón entre las subestrofas, y por eso se me ocurrió probar de ponerlo como quebrado, marcando con esta discontinuidad en la métrica el salto de una subestrofa a la otra (otro ejemplo de eslabón podría ser el primer verso heptasílabo del estrambote habitual de los sonetos). Este es mi primer intento con esta innovación... seguiré probando. En este caso la pregunta es acerca del rol de los quebrados, que creo que puede ser distinto según el uso: en este caso es como eslabón.

Gracias por pasar, estimado Salvador,
abrazo
Jorge
 
Última edición:
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.



Bueno, Jorge, de tu poema te diré que como siempre me parece interesante, porque ademas del vuelo poético de tus versos, esta ese otro componente que siempre añades y que hay que releer y rumiar... ya te he leído lo que dices a Salvador sobre las rimas castellanas de Juan Boscán y sus variadas estructuras,entre ellas las coplas reales y la introducción de píe quebrado y la demás información que nos compartes, interesante este "intento de innovación" que nos dejas, dices, por lo que entiendo, y perdona si me equivoco, que el tema del poema Las Preguntas "En este caso la pregunta es acerca del rol de los quebrados, que creo que puede ser distinto según el uso: en este caso es como eslabón".

Bueno Jorge, yo lo primero que he hecho antes de leer esto,que dices a salvador, es irme la definición de la palabra "pregunta"
DEFINICIÓN DE PREGUNTA
El término pregunta tiene su origen etimológico en el latín. Y es que fruto de la suma de dos componentes de dicha lengua: el prefijo “pre-“, que significa “antes”, y el verbo “cunctari”, que puede traducirse como “dudar” o “demorar”.

Ya lo dices en estos hermosos versos

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera-


Cierto que aquí tu pregunta es sobre poesía por lo que he leído en tu respuesta a Lesmo,creo que esto define muy bien lo que nos dice tu poema, sin olvidar el vuelo,poético de tus versos y su musicalidad. En mi búsqueda encontré la pregunta en filosofía se genera por
"La actitud de asombro, es decir, ya no sólo ver la realidad de todos los días, sino aprender a verla con otros ojos, admirarse ante lo cotidiano. Así, las preguntas filosóficas parten de la admiración, ante lo aparentemente ya visto, redescubren, re significan y conducen a nuevas preguntas. El saber asombrarse es lo que conduce a preguntase por el “por qué” de las cosas.


Opino como Lesmo, Jorge, tus respuestas son cuidadas, se aprende mucho de ellas y son de agradecer.
Un abrazo
Isabel



 
Última edición:
El origen de este poema fue en algunos privados con jmacgar, donde intercambiamos algunas ideas acerca de esto de las respuestas apresuradas, pero el poema no se refiere a ninguna pregunta en particular, sino a todas en general.
Lo que le dije a Salvador acerca de cuál era la pregunta se refería a lo que le comenté acerca del quebrado del quinto verso, no quise decir que hubiera una pregunta en especial de la que el poema hablaba.

En el trabajo científico, mi oficio, se aprende a valorar mucho las preguntas, y a serles fiel.

abrazo
j.
Bueno, Jorge, de tu poema te diré que como siempre me parece interesante, porque ademas del vuelo poético de tus versos, esta ese otro componente que siempre añades y que hay que releer y rumiar... ya te he leído lo que dices a Salvador sobre las rimas castellanas de Juan Boscán y sus variadas estructuras,entre ellas las coplas reales y la introducción de píe quebrado y la demás información que nos compartes, interesante este "intento de innovación" que nos dejas, dices, por lo que entiendo, y perdona si me equivoco, que el tema del poema Las Preguntas "En este caso la pregunta es acerca del rol de los quebrados, que creo que puede ser distinto según el uso: en este caso es como eslabón".

Bueno Jorge, yo lo primero que he hecho antes de leer esto,que dices a salvador, es irme la definición de la palabra "pregunta"
DEFINICIÓN DE PREGUNTA
El término pregunta tiene su origen etimológico en el latín. Y es que fruto de la suma de dos componentes de dicha lengua: el prefijo “pre-“, que significa “antes”, y el verbo “cunctari”, que puede traducirse como “dudar” o “demorar”.

Ya lo dices en estos hermosos versos

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera-


Cierto que aquí tu pregunta es sobre poesía por lo que he leído en tu respuesta a Lesmo,creo que esto define muy bien lo que nos dice tu poema, sin olvidar el vuelo,poético de tus versos y su musicalidad. En mi búsqueda encontré la pregunta en filosofía se genera por
"La actitud de asombro, es decir, ya no sólo ver la realidad de todos los días, sino aprender a verla con otros ojos, admirarse ante lo cotidiano. Así, las preguntas filosóficas parten de la admiración, ante lo aparentemente ya visto, redescubren, re significan y conducen a nuevas preguntas. El saber asombrarse es lo que conduce a preguntase por el “por qué” de las cosas.


Opino como Lesmo, Jorge, tus respuestas son cuidadas, se aprende mucho de ellas y son de agradecer.
Un abrazo
Isabel


 
Comparto contigo el amor por la indagación y me siento, como tú (y aquí viene la etiqueta: ¡tatatachán!...) un poeta arcaizante; dado que yo meto las narices entre los versos de mis paisanos medievales con mi rollo juegofloralista, me voy a permitir sugerirte que pongas el quebrado donde pongas la pausa sintáctica, como si estuvieras haciendo un lay, y que lo repitas en el verso ocho, antes de un dístico final, a ver que tal te queda. Así también me gusta, sin menoscabo de la temática, tan racional, tan poéticamente presocrática. Un abrazo, marinero.
Si te entiendo bien, creo que ese que sugieres es el otro uso, concluyente, de los quebrados, plasmado con excelencia en las coplas manriqueñas, sospecho que la más exquisita de las formas medievales. Este uso lo vengo probando hace tiempo en mis romances con estrofa 8a8b4c8d8e4c, donde pongo cierto esmero para que pueda verse como 8a12c8d12c, con el dodecasílabo ternario.
Sí, admito que me gusta lo de arcaizante. Creo que nuestros poetas medievales plantearon muchas preguntas acerca de la forma que aún siguen sin respuesta definitiva; creo que el último que hizo una especie de revisión de esto fue, cuándo no, Cervantes, que probó de todo (ahora que pienso, no le conozco manriqueñas, es raro).
Soy un gran admirador de Parménides y Zenón de Lea, unos presocráticos que plantearon algunas preguntas que enhebraron las matemáticas desde aquel lejano tiempo hasta el siglo XIX: quizás sea el mejor ejemplo que conozco de la fertilidad de las buenas preguntas.

Gracias por lo de marinero, me honra aunque no lo merezca.
abrazo
Jorge
 
Última edición:
Veo que me has citado en alguna de tus respuestas, Jorge, y creo saber a qué te refieres. Aunque veo que las reflexiones que haces en estas décimas terminan cogiendo otro camino, o al menos eso creo, pues estas décimas tienen bastante más carga de profundidad filosófica que aquel fútil intercambio de opiniones nuestro sobre un tema de menor importancia; pero me gustaría hacerte un apunte que bien pudiera aunar aquella anécdota epistolar con esto que tratas aquí:
Las preguntas son un síntoma de la inquietud humana por conocer asuntos que le resultan extraños y dignos de ser desentrañados y las respuestas a esas preguntas no deben ser precipitadas so pena de errar en ellas; e incluso iré mas allá: si se responde rápidamemente a una pregunta, hay que tener el suficiente aplomo y coraje como para ponerla en cuarentena y revisarla a fondo con espíritu crítico, cambiándola finalmente, si hubiese lugar, por otra respuesta más acorde con la realidad. Eso es lo que hace la ciencia, si lo sabrás tú. Y creo que de la anécdota de nuestros privados, a pesar de lo intracedente del tema tratado, se puede obtener esta conclusión que tú tan bien reflejas en estos hermosos versos y especialmente en la última décima.

Respecto a la forma que has adoptado, es curioso que en la entrada "Décima" del Diccionario de Caparrós, la primera que pone como ejemplo es esta que tiene pie quebrado como las tuyas pero en ese caso son dos los versos : el segundo y el sexto:

Sobre tejados y frondas
por la raya
de un cielo de caserío,
alzándose están las blondas
encarnaciones que ensaya,
tierno y frío,
ese oriente. (Sol oculto.)
... Pero ya todo lo cerca:
va a nacer un gran tumulto
sobre rayos de luz terca.

JORGE GUILLÉN

y curiosamente también, la última que pone Caparrós entre las variantes de décimas que describe, que es la décima Remodelada, es también de pie quebrado:

Amor, ya libre respiro
de tupiélago espantoso;
ya en el seguro reposo
de las orillas me miro.
Si aún suspiro,
no es de amante, es de cansado;
que quien en el trance airado
con vida escapó de Marte,
aún sueña que sigue el fiero estandarte
y tiembla el peligro después de pasado.

ALBERTO LISTA

aunque en este ejemplo, como puedes ver, hay además un añadido extraño a la décima tradicional o a la espinela, que es que los dos últimos versos son dodecasílabos, cosa que ya he visto que le comentas a Luis.

La verdad Jorge es que tus recientes poemas están dando mucho de sí y provocan comentarios largos como este que te hago. Siento haber ocupado tanto espacio en tu edición, pero ciertamente quería dejar constancia de todas estas reflexiones.

Abrazo.

La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.
 
Última edición:
Esté claro, Juan, que me encanta que mis temas sean espacio para conversar sobre la poesía y sus cosas, así que te agradezco tu comprometido comentario. No era trascendente nuestra charla sobre las preguntas, es cierto, pero cierto es también que creo que la capacidad de aprendizaje de las personas depende mucho de cómo traten sus preguntas; hay gente que cuando surge una pregunta se apresura a encasillarla y guardarla en un nicho con una etiqueta en la que pone la primera respuesta que se le ocurre, matando esa fertilidad de la pregunta de la que hablamos.

Jorge Guillén es uno de los poetas del siglo XX que ha explorado las variantes de las formas con octosílabos, como muestra ese ejemplo que pones. Esto de la polimetría y sus fines rítmicos o expresivos es un tema interesante... (recuerdo ahora el caso de Vicente Espinel, que introdujo una variante de la «rima provenzal» de Gil Polo cambiando uno de los primeros endecasílabos por un heptasílabo: ¿cuál sería su intención?)

gracias y abrazo
Jorge

Dejo acá esas décimas de Boscán que mencioné antes (es interesante la conjugación de los verbos en estas décimas, el tratamiento de «vos» parece casi argentino: «pensá», «mirá», «só»):

A UNA SEÑORA A QUIEN ANDABA POR SERVIR Y NO ACABABA DE DETERMINARSE.

Tanto conviene temerme
De un dolor que venir veo ,
Que á pesar de mi deseo,
Soy forzado á defenderme.
Mas tras esto
El amor está tan puesto
En el mal que me procura,
Que habré de entregarme presto,
Pues me hizo mi ventura
Que mirase vuestro gesto.

Puesto que dexar morirse
Contra toda razon sea,
Por escusar más pelea
Ménos mal será rendirse ;
Y el deseo
Ya me hace que no creo
Sino sólo el bien amaros ;
Qué haré yo quando os veo,
Que es trabajo desearos,
Y mayor, si no os deseo ?

Busco caminos por irme,
Y no hay camino que vaya
A lugar donde no caya
Para nunca arrepentirme.
Donde quiera
Me veo de tal manera,
Que á dó llego, vos estais :
Y como os hallo primera,
Parece que me esperais,
Y só yo quien os espera.

Lo mucho que esto será,
Hace que es muy poco á poco;
No só yo triste tan loco
Que el alma no tema ya;
Y el temor
Da priesa para el amor :
Qué diré deste cuidado?
Que, señora, so color
De no estar determinado,
Determina más dolor.

Quanto puedo, me detengo;
Mas amor así se enciende
Que el trabajo que sostengo
De soltarme, más me prende.
Miro y ardo:
Luego paro, y me acobardo,
Y esto es más aventurarme :
Agradecéme que tardo,
Pensá que quiero guardarme,
Y mirá quán mal me guardo.

Veo que me has citado en alguna de tus respuestas, Jorge, y creo saber a qué te refieres. Aunque veo que las reflexiones que haces en estas décimas terminan cogiendo otro camino, o al menos eso creo, pues estas décimas tienen bastante más carga de profundidad filosófica que aquel fútil intercambio de opiniones nuestro sobre un tema de menor importancia; pero me gustaría hacerte un apunte que bien pudiera aunar aquella anécdota epistolar con esto que tratas aquí:
Las preguntas son un síntoma de la inquietud humana por conocer asuntos que le resultan extraños y dignos de ser desentrañados y las respuestas a esas preguntas no deben ser precipitas so pena de errar en ellas; e incluso iré mas allá: si se responde rápidamemente a una pregunta, hay que tener el suficiente aplomo y coraje como para ponerla en .cuarentena y revisarla a fondo con espíritu crítico, cambiándola finalmente, si hubise lugar, por otra respuesta más acorde con la realidad. Eso es lo que hace la ciencia, si lo sabrás tú. Y creo que de la anécdota de nuestros privados, a pesar de lo intracedente del tema tratado, se puede obtener esta conclusión que tú tan bien reflejas en estos hermosos versos y especialmente en la última décima.

Respecto a la forma que has adoptado, es curioso que en la entrada "Décima" del Diccionario de Caparrós, la primera que pone como ejemplo es esta que tiene pié quebrado como las tuyas pero en ese caso son dos los versos : el segundo y el sexto:

Sobre tejados y frondas
por la raya
de un cielo de caserío,
alzándose están las blondas
encarnaciones que ensaya,
tierno y frío,
ese oriente. (Sol oculto.)
... Pero ya todo lo cerca:
va a nacer un gran tumulto
sobre rayos de luz terca.

JORGE GUILLÉN

y curiosamente también, la última que pone Caparrós entre las variantes de décimas que describe, que es la décima Remodelada, es también de pie quebrado:

Amor, ya libre respiro
de tupiélago espantoso;
ya en el seguro reposo
de las orillas me miro.
Si aún suspiro,
no es de amante, es de cansado;
que quien en el trance airado
con vida escapó de Marte,
aún sueña que sigue el fiero estandarte
y tiembla el peligro después de pasado.

ALBERTO LISTA

aunque en este ejemplo, como puedes ver, hay además un añadido extraño a la décima tradicional o a la espinela, que es que los dos últimos versos son dodecasílabos, cosa que ya he visto que le comentas a Luis.

La verdad Jorge es que tus recientes poemas están dando mucho de sí y provocan comentarios largos como este que te hago. Siento haber ocupado tanto espacio en tu edición, pero ciertamente quería dejar constancia de todas estas reflexiones.

Abrazo.
 
Última edición:
Musador: Me ha gustado la temática y siguiendo el consejo del poema he demorado en responder: ya sabes que soy escueta en los comentarios y me gusta destacar aciertos.
Veo aquí décimas originales con ese verso quebrado, que me parece un puente y también una pausa que lleva a la reflexión. Y si tengo que elegir, me quedo con la tercera estrofa con tan bonitos motivos como esa comparación con el hada abrigadita y la flor que vale el tiempo de la espera para alcanzar la verdad.
Y hablando de flores..., el árbol de la foto se llama "Quaresmeira"por la cuaresma. Florece entre enero y abril y creo que tiene una segunda floración en junio. Se escribe con q porque es de origen brasileño, lo he visto en las veredas de Florianópolis en verano y tuve en casa uno por varios años, pero no toleró la nevada de 2007. Conseguí en Buenos Aires una variedad arbustiva con flores y hojas parecidas, aunque no tan exuberante como el brasileño y todavía lo conservo.
Saludos cordiales
 
Musador: Me ha gustado la temática y siguiendo el consejo del poema he demorado en responder: ya sabes que soy escueta en los comentarios y me gusta destacar aciertos.
Veo aquí décimas originales con ese verso quebrado, que me parece un puente y también una pausa que lleva a la reflexión. Y si tengo que elegir, me quedo con la tercera estrofa con tan bonitos motivos como esa comparación con el hada abrigadita y la flor que vale el tiempo de la espera para alcanzar la verdad.
Y hablando de flores..., el árbol de la foto se llama "Quaresmeira"por la cuaresma. Florece entre enero y abril y creo que tiene una segunda floración en junio. Se escribe con q porque es de origen brasileño, lo he visto en las veredas de Florianópolis en verano y tuve en casa uno por varios años, pero no toleró la nevada de 2007. Conseguí en Buenos Aires una variedad arbustiva con flores y hojas parecidas, aunque no tan exuberante como el brasileño y todavía lo conservo.
Saludos cordiales
Gracias por pasar, estimada Maygemay. Con tu respuesta sobre el árbol me he llevado una grata sorpresa: no sabía que en el género Tibouchina hubiera árboles (la Quaresmeira de tu foto es Tibouchina granulosa); hay dos plantas arbustivas de este género que son habituales en nuestros jardines, pero también una que crece silvestre en la costa de los arroyos de nuestro delta, un pequeño y bonito yuyo al que le decimos «cuaresma»: Tibouchina nitida (hay 7 especies de Tibouchina que crecen silvestres en la Argentina, esta es la única que llega tan al sur); también florece en el temprano otoño, de ahí su nombre vulgar. En fin, de las preguntas se aprende...
abrazo
J.
 
Última edición:
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.
Geniales esas décimas con ese pie quebrado en el fulcro de las mismas. Me gusta esa variante, sí señor, pues juzgo que esos complementos de lugar o de modo refuerzan el inicio de las segundas subestrofas. Perfectas en todos sus ritmos. Y en el tema has bordado la sustancia y calidad tanto de las preguntas como de las respuestas. Mi felicitación.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
 
Encuentro este poema de octosílabos y el quebrado lleno de pulcras imágenes en torno a un tema complejo sin duda, ya que siento que las preguntas nos suelen poner "barrotes", desde las más simples a las más elaboradas. La interesante es que tanto la pregunta como la respuesta son esa sensación de libertad, un tesoro que se regala y obtiene su valía mientras profundiza en su esencia. Encantado de conocer esta intensa filosofía hecha versos. Cordiales Saludos
 
Geniales esas décimas con ese pie quebrado en el fulcro de las mismas. Me gusta esa variante, sí señor, pues juzgo que esos complementos de lugar o de modo refuerzan el inicio de las segundas subestrofas. Perfectas en todos sus ritmos. Y en el tema has bordado la sustancia y calidad tanto de las preguntas como de las respuestas. Mi felicitación.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
Gracias, estimado José. Me alegro de que te haya gustado la idea del quebrado. En cuanto al rol de las preguntas en los caminos de la cultura, tantas cosas habría para decir...
abrazo
j.
 
Encuentro este poema de octosílabos y el quebrado lleno de pulcras imágenes en torno a un tema complejo sin duda, ya que siento que las preguntas nos suelen poner "barrotes", desde las más simples a las más elaboradas. La interesante es que tanto la pregunta como la respuesta son esa sensación de libertad, un tesoro que se regala y obtiene su valía mientras profundiza en su esencia. Encantado de conocer esta intensa filosofía hecha versos. Cordiales Saludos
Gracias, estimado Veneno. No entiendo bien eso que dices de que las preguntas nos ponen barrotes, aunque imagino que te refieres a que, a veces, una pregunta nos obsesiona y quedamos en ella empantanados.

abrazo
j.
 
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.

Muy bueno, compañero... ¡Gran combustible para el pensamiento la pregunta! De la buena pregunta botan muchas más. Preguntarse a uno mismo no suele tener el mismo poder que cuando la pregunta la proyecta "una tercera persona", por vestirse, esta última, de los caprichos y el estilo expresivo de quien pregunta, muchas veces tan ajeno a nuestra gramática interna, provocando por ello un esfuerzo que dejan su marca positiva en el ciclo reflexivo. Incluso la respuesta improvisada y no acertada a un tema poco masticado, o complejo, (con su clásico circunloquio eterno para ganar tiempo, jaja) tiene su función: la de servir de cimbra para el futuro puente entre la pregunta y su respuesta "correcta".
Leí que comentabas a Zenón... Qué bestia parda. Recuerdo la paradoja de Aquiles y la tortuga... Las preguntas de su maestro pusieron en marcha la mente de un gran genio.
Un abrazo, Jorge.
 
La respuesta y su capricho
de adaptarse a la pregunta
se refleja en una yunta
para hacer un mejor dicho.
Desde el nicho
donde nacen los asuntos
vienen vivos, no difuntos:
apetitos juveniles
alimentan los febriles
indagantes contrapuntos.

La pregunta es un tesoro
que demanda tu respeto,
atesora en su boceto
la respuesta que da el oro.
Con decoro
como a niña has de tratarla,
no la apures con tu charla:
si la asustas se retrae,
del mutismo en el que cae
no tendrás con que sacarla.

La respuesta apresurada
es del sueño la maleza,
no permite a la belleza
desplegarse como un hada.
Abrigada
en el tiempo de tu espera
dará flor que nunca muera
la pregunta que atesores,
si la riegas con amores
de verdad será vocera.

Bello poema y muy interesante estructura...cómo llama a éste tipo de décimas? Es de su invensión?
 
Muy bueno, compañero... ¡Gran combustible para el pensamiento la pregunta! De la buena pregunta botan muchas más. Preguntarse a uno mismo no suele tener el mismo poder que cuando la pregunta la proyecta "una tercera persona", por vestirse, esta última, de los caprichos y el estilo expresivo de quien pregunta, muchas veces tan ajeno a nuestra gramática interna, provocando por ello un esfuerzo que dejan su marca positiva en el ciclo reflexivo. Incluso la respuesta improvisada y no acertada a un tema poco masticado, o complejo, (con su clásico circunloquio eterno para ganar tiempo, jaja) tiene su función: la de servir de cimbra para el futuro puente entre la pregunta y su respuesta "correcta".
Leí que comentabas a Zenón... Qué bestia parda. Recuerdo la paradoja de Aquiles y la tortuga... Las preguntas de su maestro pusieron en marcha la mente de un gran genio.
Un abrazo, Jorge.
Gracias, estimado Andreas: has interpretado cabalmente lo que quise decir con esto de los tesoros. El caso de las paradojas de Zenón es muy interesante porque hilvanaron una discusión que, pasando por los genios de Aristóteles y Eudoxo, fue zanjada recién en el siglo XIX por Dedekind, llevando a la definición moderna de lo que llamamos «número real».
abrazo
Jorge
 
Bello poema y muy interesante estructura...cómo llama a éste tipo de décimas? Es de su invensión?
En los siglos XVI y XVII hay gran variedad de décimas, con quebrados y sin ellos; en general están formadas por dos subestrofas de rimas independientes, como la predominante décima real formada por dos quintillas. A fines del siglo XVII Vicente Espinel introdujo las tan conocidas espinelas (nombre adjudicado por Lope), con subestrofas 4.6 pero con este eslabón del quinto verso que engarza las subestrofas por la rima. Estas espinelas tuvieron gran éxito, siendo muy cultivadas sobre todo en el teatro del temprano siglo XVIII, y se hicieron muy populares hasta nuestros días. No sé si alguno habrá tenido la idea de poner un quebrado en el quinto verso, como lo puse yo, pero me parece bien posible. No creo que merezcan un nombre especial: son décimas, como tantas.
abrazo
Jorge
 
Última edición:
En los siglos XVI y XVII hay gran variedad de décimas, con quebrados y sin ellos; en general están formadas por dos subestrofas de rimas independientes, como la predominante décima real formada por dos quintillas. A fines del siglo XVII Vicente Espinel introdujo las tan conocidas espinelas (nombre adjudicado por Lope), con subestrofas 4.6 pero con este eslabón del quinto verso que engarza las subestrofas por la rima. Estas espinelas tuvieron gran éxito, siendo muy cultivadas sobre todo en el teatro del temprano siglo XVIII, y se hicieron muy populares hasta nuestros días. No sé si alguno habrá tenido la idea de poner un quebrado en el quinto verso, como lo puse yo, pero me parece bien posible. No creo que merezcan un nombre especial: son décimas, como tantas.
abrazo
Jorge

Muchísimas gracias por su pronta respuesta...fantástico...
 

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