
Entre mis brazos tan solo
el soplo de tus lágrimas,
en mi pupila enrojecida
se dibuja tu carita de nácar.
Y poderte besar quisiera
por el tiempo que se fue,
escribirte miles de poemas
sin dejarte de querer.
Y al decirme de tu corazón
si fuiste algún día feliz,
tú, que eres un alma buena
nunca podré estar sin ti.
Mi niña, es rostro placentero
escribe poemas de princesas,
entre su alma y mi mar
habla el autor y su poema…
Tiembla el silencio de tus labios
y aunque estés muy lejos, velo por ti,
tu sonrisa y el cariño de un te quiero
ya te alejas dormida y mi dolido existir…
Última edición: