Dialmar
Poeta asiduo al portal
La luz de esta mañana me quema la frente
y no quiero,
no quiero que acabe todo en un instante.
La vida me canta en hermosas voces
de versos a coros que mi alma baila.
Y aún siento,
siento que mis poros besan el aire.
Mis manos te toman fuertemente
y te amarran,
atadas para no soltarte
ellas,
tus manos,
me salvan del abismo
de esta caída que al vacío anda libre.
Me ahogo,
en tus aromas,
que placer más grande.
En tus ojos que aún húmedos
siguen delirantes.
Tu voz que grita,
de miedo apabullante
para mí es melodía dulce.
aclaran mi dolor de tormento
y agónica partida.
Y con ellos,
aromas, ojos, voz
…y vos
me sentencio,
a morir sumergida en ti
y no en el charco de mi propia sangre.
y no quiero,
no quiero que acabe todo en un instante.
La vida me canta en hermosas voces
de versos a coros que mi alma baila.
Y aún siento,
siento que mis poros besan el aire.
Mis manos te toman fuertemente
y te amarran,
atadas para no soltarte
ellas,
tus manos,
me salvan del abismo
de esta caída que al vacío anda libre.
Me ahogo,
en tus aromas,
que placer más grande.
En tus ojos que aún húmedos
siguen delirantes.
Tu voz que grita,
de miedo apabullante
para mí es melodía dulce.
aclaran mi dolor de tormento
y agónica partida.
Y con ellos,
aromas, ojos, voz
…y vos
me sentencio,
a morir sumergida en ti
y no en el charco de mi propia sangre.