lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Este dulce y verde capricho
revolotea cual mansa paloma
entorno a su nido.
Y consagra en el altar
gota a gota su alegría,
savia espumosa, savia viva.
Capricho del alma
que besa el ruiseñor
y despierta los acordes del ensueño,
fantasía escogida
por mi loco corazón,
que vuelve siempre
en gorjeos de ilusión.
Y ánforas de rocío
se vuelcan en la mirada
cuando un ruiseñor enamorado
canta al antojo del alma.
Última edición: