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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Nocturno (cuarta canción de tuna)

prcantos

λίθον ͑ον απεδοκίμασαν ͑οι οικοδομουντες
Nocturno (cuarta canción de tuna)

Son sensibles al tacto las estrellas
No sé escribir a máquina sin ellas
(Gerardo Diego, Manual de espumas)

Cuando me clavas tu mirada umbrosa
y tu visión constela el firmamento,
encela una ilusión mi sufrimiento
volando leve en brevedad de rosa.

Lejanas luces la ciudad rebosa,
galaxia artificial de mi lamento,
múltiple soledad del pensamiento
si te esfumas fugaz y pudorosa.

Al pie de la alta noche edificada
yago tendido mi guitarra cabe
apoyando bucólicas estrellas.

Y, eterna vibración, cósmica nada,
resuena el cielo que avezado sabe
de mi nocturno afán en pos de ellas.


(Nota. En el undécimo verso apoyando alude a una técnica guitarrística, el apoyado, en la que los dedos índice y medio de la mano derecha descansan, tras tocar una cuerda, posándose en la inmediatamente más grave).
 
Última edición:
Tu estilo es esplendoroso,el recitado y la técnica aún más, no te había leído y es por falta de tiempo pero puedo decir muy alto que eres un magnífico poeta, bravo que versos tan metafóricos, profundos y sentimentales...sabes lo que haces, marga
Nocturno (cuarta canción de tuna)

Son sensibles al tacto las estrellas
No sé escribir a máquina sin ellas
(Gerardo Diego, Manual de espumas)

Cuando me clavas tu mirada umbrosa
y tu visión constela el firmamento,
encela una ilusión mi sufrimiento
volando leve en brevedad de rosa.

Lejanas luces la ciudad rebosa,
galaxia artificial de mi lamento,
múltiple soledad del pensamiento
si te esfumas fugaz y pudorosa.

Al pie de la alta noche edificada
yago tendido mi guitarra cabe
apoyando bucólicas estrellas.

Y, eterna vibración, cósmica nada,
resuena el cielo que avezado sabe
de mi nocturno afán en pos de ellas.


(Nota. En el undécimo verso apoyando alude a una técnica guitarrística, el apoyado, en la que los dedos índice y medio de la mano derecha descansan, tras tocar una cuerda, posándose en la inmediatamente más grave).
 
Gracias, Marga, por tu lectura y tu valoración (se me había pasado tu comentario durante días). Saludos.
 
Nocturno (cuarta canción de tuna)

Son sensibles al tacto las estrellas
No sé escribir a máquina sin ellas
(Gerardo Diego, Manual de espumas)

Cuando me clavas tu mirada umbrosa
y tu visión constela el firmamento,
encela una ilusión mi sufrimiento
volando leve en brevedad de rosa.

Lejanas luces la ciudad rebosa,
galaxia artificial de mi lamento,
múltiple soledad del pensamiento
si te esfumas fugaz y pudorosa.

Al pie de la alta noche edificada
yago tendido mi guitarra cabe
apoyando bucólicas estrellas.

Y, eterna vibración, cósmica nada,
resuena el cielo que avezado sabe
de mi nocturno afán en pos de ellas.


(Nota. En el undécimo verso apoyando alude a una técnica guitarrística, el apoyado, en la que los dedos índice y medio de la mano derecha descansan, tras tocar una cuerda, posándose en la inmediatamente más grave).

Espléndido soneto, prcantos. Se percibe a las claras la alargada impronta gongorina que diseñan sus versos.
No sé, por decir algo, se me atraganta un poco la sintaxis de yago tendido mi guitarra cabe. Se me escapa la comprensión de la misma si no es abrazando sendas comas mi guitarra cabe.
Por lo demás, en efecto, el apoyando es una de las técnicas de ataque de las cuerdas de la guitarra aunque hay guitarristas que prefieren el tirando (no se apoyan los dedos en la cuerda siguiente). Ambas técnicas son ortodoxas.
Aprovecho para preguntarte una cosa que no me atormenta pero perturba mi curiosidad: ¿me podrás explicar qué sugiere la foto de tu avatar?

Un abrazo hasta Granada.
 
Hola, Vicente. Gracias por tu comentario. La expresión "mi guitarra cabe" es, en realidad, muy sencilla: "cabe" es una preposición, no un verbo. De ese modo "yago tendido mi guitarra cabe" significa "yago tendido junto a mi guitarra". Lo que pasa es que es una pre-posición pos-puesta ;-) Cosas del hipérbaton...

En cuanto a la imgaen de mi avatar, es una fotografía de unos cristales submilimétricos de pirocloro de mi colección (un mineral que cristaliza en forma de falsos octaedros en ciertas rocas magmáticas alcalinas; los minerales y las rocas son otra de mis grandes aficiones). Saludos.
 
Última edición:
No sé, Pablo, cómo se me pasó en su momento el dejarte un comentario en este hermosos soneto; el retraso me ha dado oprtunidad de leer el de Viecente que, como buen aficionado a la guitarra que es como tú mismo, te ha dejado un excelente comentario.
Yo sí que aprecié ese uso de "cabe" como preposición que ya ha utilizado Musador en alguna ocasión, lo que sucede es que esa alteración sintáctica que haces tan gongorina (como otros aspectos del poema) hace que al lector le cueste asimilar esa palabra como tal preposición, pero tu explicación a él le da pleno sentido.

Mi felicitación sincera por este trabajo poético.

Salududos cordiales.

Nocturno (cuarta canción de tuna)

Son sensibles al tacto las estrellas
No sé escribir a máquina sin ellas
(Gerardo Diego, Manual de espumas)

Cuando me clavas tu mirada umbrosa
y tu visión constela el firmamento,
encela una ilusión mi sufrimiento
volando leve en brevedad de rosa.

Lejanas luces la ciudad rebosa,
galaxia artificial de mi lamento,
múltiple soledad del pensamiento
si te esfumas fugaz y pudorosa.

Al pie de la alta noche edificada
yago tendido mi guitarra cabe
apoyando bucólicas estrellas.

Y, eterna vibración, cósmica nada,
resuena el cielo que avezado sabe
de mi nocturno afán en pos de ellas.


(Nota. En el undécimo verso apoyando alude a una técnica guitarrística, el apoyado, en la que los dedos índice y medio de la mano derecha descansan, tras tocar una cuerda, posándose en la inmediatamente más grave).
 
Nocturno (cuarta canción de tuna)

Son sensibles al tacto las estrellas
No sé escribir a máquina sin ellas
(Gerardo Diego, Manual de espumas)

Cuando me clavas tu mirada umbrosa
y tu visión constela el firmamento,
encela una ilusión mi sufrimiento
volando leve en brevedad de rosa.

Lejanas luces la ciudad rebosa,
galaxia artificial de mi lamento,
múltiple soledad del pensamiento
si te esfumas fugaz y pudorosa.

Al pie de la alta noche edificada
yago tendido mi guitarra cabe
apoyando bucólicas estrellas.

Y, eterna vibración, cósmica nada,
resuena el cielo que avezado sabe
de mi nocturno afán en pos de ellas.


(Nota. En el undécimo verso apoyando alude a una técnica guitarrística, el apoyado, en la que los dedos índice y medio de la mano derecha descansan, tras tocar una cuerda, posándose en la inmediatamente más grave).
He de decirte que aunque no dispongo de tiempo he leído este soneto y me ha encantado.
Lo que no entiendo es la escasez de visitas. Espero y deseo, honestamente, que si sube a la primera línea recibas más comentarios.
Un sincero saludo
 
Magnífico, muy logrado tu soneto.
Se nota que tienes dominio en el arte de la rima, métrica y ritno.
Además el lenguaje lírico cautiva al lector. Saludos cordiales amigo
 

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