Yo descubrí el vuelo del silencio
de las alas de aquella mariposa
en el imaginario de mi infancia;
ella fue del silencio embajadora.
Cuando el reloj su péndulo detuvo
y la tarde de pronto quedó sorda,
descubrí otra forma de silencio
que detuvo el sonido de las horas.
Yo vi con una década de vida
como una silenciosa y negra sombra
se llevaba la esencia de mi abuela
al encontrarla deprimida y sola.
Solo quedan cenizas de mi historia
en el silencio atroz de mi memoria
Última edición: