Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y hoy te ves transparente, fantasma silencioso,
desde el pinar observo tu casa en la espesura;
recreas la candente historia de algún libro,
ajeno a toda cita que escape a la aventura.
Habitante de mi alma, destilas los misterios
que estremecen las aguas encantadas de hondura
y estrellas amistosas reflejan ilusiones
de flotantes magnolias espléndidas de albura,
mientras el claro estanque festeja los perfumes
que salpica la vida con gotas de ternura.
Cerca de tu ventana, feliz, voy dibujando
tu enamorada imagen, tu cabello entrecano.
Hueras las soledades duermen en la penumbra,
vencidas por las horas del andariego arcano,
azules de nocturnos y auroras prometidas
que atestiguan las hojas del boscaje cercano.
Fatigaremos juntos la enramada calleja
por caminos cruzados de flores de manzano
que caen desde tu monte por blancos caseríos,
al filo de eterlunas del sueño virgiliano.