Pues sí, me ha gustado mucho, con todos esos imprescindibles pleonasmos, aquí, allá y acullá, tan de agradecer. Yo no sé como hay gente que cree que con decir una cosa una sola vez ya se entiende. Es increible. Hay que dar dos pasadas. Izquierda y derecha. Pam, pam. No, en serio, ya sabes que esto de la mariposa del abedul (ligera y grácil por igual) tiene su importancia para explicar la selección del fenotipo. Por lo visto, las mutaciones se producen de forma aleatoria, sin ningún propósito, y son los cambios ambientales los que presionan a unas poblaciones u otras, facilitando la supervivencia y por lo tanto la ocasión para reproducirse en un deteminado fenotipo en detrimento de otro. La mariposa blanca, sobre el abedul ennegrecido es una presa más 'conspicua' para los pájaros que se alimentan de ellas que la mariposa negra, beneficiada por el bruno hollín, que niega el azul del cielo con su gris plomizo. Gracias por la dedicatoria.
A mí es que me gusta mucho repetir las cosas, debe ser porque soy un poco tardo para entender y a mí también me gusta que me las repitan; además los pleonasmos son de las figuras retóricas que más me atraen en los grandes poetas; ayer mismo me llevó a releer las églogas de Garcilaso (Salicio y Nemoroso) un intercambio de comentarios con Prcantos en sus églogas adánicas y paradisíacas (magníficos sus diálogos entre Adan y la sierpe en tercetos encadenados), y ¿puedes creer que me puse la lupa de encontrar cosas y hallé varias (bastantes) de las que hice una pequeña lista solo en dos o tres hojas ?
Las verás en estos ejemplos que guardé a modo de botones de muestra; sí, ya sé que me vas a decirlo lo de buscar ejemplos que vayan a mi favor, pero oye, es que encontré multitud, no casos excepcionales, por lo que creo que Garcilaso debía ser una de esas gentes que tu nombras que saben que con decir las cosas una sola vez no es suficiente:
y agora es pobre, miserable y falto (pag.16; parece que Garcilaso quería dejar claro que era un desahuciado ¿no?)
la herida mortal d’aguda punta, (pag.18, este lo anoté por esa sinalefa en 6ª solventada con apóstrofe, como lo que yo hice por consejo tuyo al final del verso)
Yo, que desde la noche a la mañana
y del un sol al otro sin cansarme (pág. 34. curiosa construcción "del un" ¿no?; además de esta rareza yo juraría que en ambos y consecutivos versos habla del tramo que va desde que dios anochece hasta que dios amance ¿o no?)
¿Qué montaña dejó de ser pisada
de nuestros pies? ¿Qué bosque o selva umbrosa…..
si es pisada será hecha por los pies, ¿no? o es que hay pisadas de otra cosa?; ya podía haber hecho el verso así si no quería ser machacón:
“por nosotros?, ¿qué bosque o selva umbrosa...., que tiene igual métrica; pero es que yo creo que Garcilaso gustaba de redundar como yo que lo digo, y si no mira este otro para terminar sin cansarte:
tornábamos contentos y gozosos
por si no se entendía cómo tornaban, digo yo...
Eso de las redundancias le pasa a uno (a mí) por leer mucho a los clásicos, y es que todo lo malo (en tu opinón) es lo más que se pega.
Lo de la mariposa del abedul ya lo conocía; hay un descubrimiento del gen mutante del color de esas mariposas del que se hizo eco la prensa en Junio del pasado año (no me suelo perder las noticis de ciencia; me apasionan):
http://elpais.com/elpais/2016/06/01/ciencia/1464766404_347035.html
Veo que en tu párrafo final haces un excelente resumen de mis gracias (de nada); te faltó añadir el pareado que (modestia a parte) creo que es antológico, jajaja.
Un cordial saludo.