pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miro su cuerpo
con malos pensamientos,
sus caricias me matan
y me hacen renacer...
en él, soy peregrina
sin remordimientos
en sus sábanas,
sabe a mi alma enloquecer.
Ángel de fuego,
en mi cielo sabes reinar
cada día, la gloria
me das a beber con ternura...
mi piel, sin ti,
no sabe vivir en la cordura
en tu regazo la locura
es mi ley para gobernar.
Tus besos
a mi cuerpo desnudo
saben vestir,
con encendidos labios,
despiertas mi deseo febril
fundidos en pasión ardiente,
siento el vivir...
con poderío,
me siento reina
de tu hombría
segura, firme,
salvaje y tierna
en tus piernas
soy amazona
con descarada maestría.
Sin dominio tu placer estalla
en mi profundidad...
mis caricias te embrujan
y sin poder evitarlo
me adueño de tu voluntad...
con el fuego saciado
te muestras ferviente
y dulcemente enamorado...