spring
Sonriendo...
Risueñas asoman las nubes sobre el manto de piel,
baila la playa bajo los cuerpos sobre la arena
siendo hitos de carne y hueso,
a favor del viento surcan gaviotas tocando la aurora,
va floreciendo la luz sol,
mientras,
se estremecen los acantilados al tacto de las olas.
Al rayar la mañana,
laguna son tus ojos habitados por jilgueros,
y yo me digo:
Si el creador me concediera un deseo, le pediría entrar en ellos
y nadar ligera en tus adentros haciendo espirales en tu centro,
fundaría un lugar donde el azul se vuelva turquesa
y viceversa,
donde hagan silencio las caracolas y los peces
en la armoniosa danza de las algas,
todos enamorado entre piedras coralinas,
¡convivencia del habitad natural del amor!
un lugar donde no exista distancia ni tiempo
donde los amantes anden en la desnudez de sus almas.
Existiría entonces una isla,
en la que se regale el horizonte, la libertad,
siempre en la promesa de que mientras se ame
¡se amará!