Tregua al amor

pequeña anie

Poeta que considera el portal su segunda casa
Tenue ante tu mirada
al silencio me acojo...

sin huir de tu jugada
con descaro me sonrojo.

Desplomas mi vestido

y se te aceleran los latidos,
deleitas tus ojos perversos
de mi voluptuosidad, eres preso.

Desafiante mi pecho palpita,
erguidos penachos te invitan
descarados y exigentes
a calmar sus deseos indecentes.

Grilletes de fuego me someten,
prisionera en tus brazos
mis besos lealtad prometen
y la razón se hace pedazos.

En flagelante gloria domas
mi alma de niña insegura,
ensimismada en tu locura
con lujuriosas ansias me tomas.

Arruinada la prudencia calla
dejando libre a la pasión...
las normas de señora fallan
en tus caricias de perversión.

Con endurecida necesidad
llenas mi indecente fuente,
servicial mi cuerpo turgente
recibe gustoso tu voracidad.

Embravecida la entrega fiel
nos guía a la cumbre pasional,
con la calma anidada en la piel
al amor, demos tregua...
¡¡¡tregua temporal!!!






 
Última edición:
Así se las ponían a Felipe II.
Hija mía, qué derroche de bondad.
Porque lo pintas de perversión, pero...
Qué buen ejercicio físico propones.


felipeII--644x362.jpg
 
Última edición:
En el amor no debe haber límites entre dos seres que lo viven, hay que explotar todo lo que nos puede ofrecer ya sea tierno y suave, dulce y cálido, voraz y lujurioso, posesivo y perverso...todo debe ser conocido entre dos cuerpos que arden juntos mi estimado Nonmo...un abrazo y gracias como siempre por tu gran presencia
 
Tenue ante tu mirada
al silencio me acojo...

sin huir de tu jugada
con descaro me sonrojo.

Desplomas mi vestido

y se te aceleran los latidos,
deleitas tus ojos perversos
de mi voluptuosidad, eres preso.

Desafiante mi pecho palpita,
erguidos penachos te invitan
descarados y exigentes
a calmar sus deseos indecentes.

Grilletes de fuego me someten,
prisionera en tus brazos
mis besos lealtad prometen
y la razón se hace pedazos.

En flagelante gloria domas
mi alma de niña insegura,
ensimismada en tu locura
con lujuriosas ansias me tomas.

Arruinada la prudencia calla
dejando libre a la pasión...
las normas de señora fallan
en tus caricias de perversión.

Con endurecida necesidad
llenas mi indecente fuente,
servicial mi cuerpo turgente
recibe gustoso tu voracidad.

Embravecida la entrega fiel
nos guía a la cumbre pasional,
con la calma anidada en la piel
al amor, demos tregua...
¡¡¡tregua temporal!!!






Bendita tregua después de la pasión de tus fogosos versos, como siempre intensidad y talento amiga anie. Abrazote vuela. Paco.
 
Tenue ante tu mirada
al silencio me acojo...

sin huir de tu jugada
con descaro me sonrojo.

Desplomas mi vestido

y se te aceleran los latidos,
deleitas tus ojos perversos
de mi voluptuosidad, eres preso.

Desafiante mi pecho palpita,
erguidos penachos te invitan
descarados y exigentes
a calmar sus deseos indecentes.

Grilletes de fuego me someten,
prisionera en tus brazos
mis besos lealtad prometen
y la razón se hace pedazos.

En flagelante gloria domas
mi alma de niña insegura,
ensimismada en tu locura
con lujuriosas ansias me tomas.

Arruinada la prudencia calla
dejando libre a la pasión...
las normas de señora fallan
en tus caricias de perversión.

Con endurecida necesidad
llenas mi indecente fuente,
servicial mi cuerpo turgente
recibe gustoso tu voracidad.

Embravecida la entrega fiel
nos guía a la cumbre pasional,
con la calma anidada en la piel
al amor, demos tregua...
¡¡¡tregua temporal!!!






Una tregua, una pausa para que una vez finalizado el aplazamiento prosiga ese derroche de amor y pasión que tan maejestuosamente nos muestran tus versos.

Un placer leer esta sensual obra. Recibe respetuosamente un beso.
 
Tenue ante tu mirada
al silencio me acojo...

sin huir de tu jugada
con descaro me sonrojo.

Desplomas mi vestido

y se te aceleran los latidos,
deleitas tus ojos perversos
de mi voluptuosidad, eres preso.

Desafiante mi pecho palpita,
erguidos penachos te invitan
descarados y exigentes
a calmar sus deseos indecentes.

Grilletes de fuego me someten,
prisionera en tus brazos
mis besos lealtad prometen
y la razón se hace pedazos.

En flagelante gloria domas
mi alma de niña insegura,
ensimismada en tu locura
con lujuriosas ansias me tomas.

Arruinada la prudencia calla
dejando libre a la pasión...
las normas de señora fallan
en tus caricias de perversión.

Con endurecida necesidad
llenas mi indecente fuente,
servicial mi cuerpo turgente
recibe gustoso tu voracidad.

Embravecida la entrega fiel
nos guía a la cumbre pasional,
con la calma anidada en la piel
al amor, demos tregua...
¡¡¡tregua temporal!!!






Ahhh. Que bien lo has narrado...paso a paso y a fuego lento, así se cocinan los mejores platos..
¡Genial Anni!
 

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