Camy
Camelia Miranda
Y vienes hasta mí
descolgando tu mirada
con la brizna de tu risa.
Cuando una copla al aire
vibra entre las cuerdas,
acopladas en cejuela.
Y tu mano abanica justo en la boca
y al trastero,
marcando los acentos en cantinela.
¡Ah! de esta gesta,
que desmolda mi anhelo
justo en lisura de caoba,
ciñendo la altura del mástil
y los dedos,
pespunteando esta romanza.
Y te inclinas sujetando la redondez
al abrigo de mi voz,
que se eleva gloriosa
con la fuerza del verso
y la melodía en paralelo
retumbando la estancia.
Y te quedas despacio,
al indiviso recorrido
que del clavijero al puente,
ya toca el ocaso del pentagrama,
entre las notas
y la caricia resbalando por mi garganta.
(Publicado en Mundo Poesía el 07 de Noviembre de 2008)
Última edición: