spring
Sonriendo...
Me gusta que se sienta esa hoguera santa
la que a mis venas pone en vibrante rojo,
cuando en las tardes se me hace placida tu espera
y tu silbido es el del turpial que alborota la pajarera,
huele a café y miel en el fogón del hogar,
la luz crepuscular brilla más en su naranja y oro,
llegas a mí como el cálido solsticio de verano
equilibrando mis días y noches tropicales,
traes en tu piquito besitos diamantinos
y tu canto de jarana acaricia las paredes,
ya la llama del candil toma fuerza y
el gorjeo de las palomas en el tejado
hace eco en el salón al enlazarnos
para como siempre en el ocaso amarnos.