Vital
Poeta veterano en el portal
¡Amoroso!
Hoy bendigo las manos
que pulsan donde las mías no llegan.
Bendigo esas castas palomas que arrullan el alma,
bendigo las golondrinas que alegres al corazón regresan.
¡Ay de los dolores del alma que libres deambulan en su ignorancia!
Benditos los corazones espejos, que palpitan cuando el mío desfallece.
Bendigo pues las miradas que hasta su cielo azul en alegre paz la mía elevan
Gozosa vibración que alimenta tan divina providencia,
en nubes de ensueño reconfortando la vida.
¡Benditas sean!
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