Y la insistencia creo que va rindiendo sus frutos. Ya te has dado cuenta, seguro, de algo que suelo decir: escribir un ovillejo, en especial cuando se le imparte riqueza poética, es como estacionar un enorme camión semiremolque en el espacio de un Fiat 600. No hay dudas que te van saliendo cada vez mejor. Le vas a ir incorporando cada vez más simbolismos. Mis saludos de siempre, y un deseo de siempre buenas letras.
Gus