Eratalia
Con rimas y a lo loco
Sed conscientes de que lo que vais a leer a continuación es una broma, un guiño a un compañero, en resumen, un trabajo más lúdico que poético, sin pretensiones. O sea, como todos los míos.
Respeto las palabras finales de las tres octavas que compuso Jmacgar como homenaje a otras del insigne Góngora. Las trascribo al margen por si alguien no las hubiese leído.
Respeto las palabras finales de las tres octavas que compuso Jmacgar como homenaje a otras del insigne Góngora. Las trascribo al margen por si alguien no las hubiese leído.
Otrora quise hacer rimas sonoras,
tiempos en que mi musa era Talía
y atento a su murmullo tantas horas
de desvelos pasaba noche y día;
¡Oh Musa!, le decía, cómo doras
el navegar de la escritura mía,
la nao pareciera que, de Huelva,
a un Nuevo Mundo va, de pura selva.
(II)
Sin temple alguno ni maestra mano
haré, don Luis, simplezas con mi pluma,
Fábula no he de hacer, intento vano,
pues no seré poeta que presuma;
el tiempo ya dejó mi pelo cano,
mis letras son tan leves como espuma,
no tendrán, como en vos, hilván de seda
ni milagro del estro que suceda.
(III)
No es mi verso complejo ni robusto
ni en nada comparable al vuestro en cuanto
es el de vos, por elevado, augusto,
y hasta envidian las aves vuestro canto.
A vuestra Fábula me acerca el gusto
que poseísteis por los mitos, tanto
que hasta a Tifeo, en poder segundo,
resucitáis con versos a este mundo.
(Jmacgar)
tiempos en que mi musa era Talía
y atento a su murmullo tantas horas
de desvelos pasaba noche y día;
¡Oh Musa!, le decía, cómo doras
el navegar de la escritura mía,
la nao pareciera que, de Huelva,
a un Nuevo Mundo va, de pura selva.
(II)
Sin temple alguno ni maestra mano
haré, don Luis, simplezas con mi pluma,
Fábula no he de hacer, intento vano,
pues no seré poeta que presuma;
el tiempo ya dejó mi pelo cano,
mis letras son tan leves como espuma,
no tendrán, como en vos, hilván de seda
ni milagro del estro que suceda.
(III)
No es mi verso complejo ni robusto
ni en nada comparable al vuestro en cuanto
es el de vos, por elevado, augusto,
y hasta envidian las aves vuestro canto.
A vuestra Fábula me acerca el gusto
que poseísteis por los mitos, tanto
que hasta a Tifeo, en poder segundo,
resucitáis con versos a este mundo.
(Jmacgar)
(I)
Creando poesías tan sonoras,
que parecen nacidas de Talía,
el tiempo paso bien, vuelan las horas,
pues me dedico a ello todo el día;
mientras que tú, como un orfebre doras
esa pericia que quisiera mía.
Para escribir me da lo mismo Huelva,
que estar perdida en medio de la selva.
(II)
Como artista que soy, uso la mano
para trazar las letras con mi pluma,
ningún cuidado me resulta vano,
permite que de eso yo presuma;
no importa que ya tenga el pelo cano,
el esmero que pongo es como espuma,
que crece y todo va como una seda;
¡Esperemos que siempre me suceda!
(III)
No ha sido el resultado muy robusto
aunque yo me esmeré, no sabes cuánto,
esperaba lograr poema augusto,
pero desafinado quedó el canto.
Por ventura, si fuera de tu gusto,
puesto que en ello me he aplicado tanto,
coméntame; no tardas ni un segundo,
y yo seré la más feliz del mundo.
...
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