Las aceras también hablan de ti

Las aceras también hablan de tí.
De las olas que,
inertes, riegan
la solución de tu nombre.
Y todo lo que soy se asesina
sobre tu hermetismo injusto.
Hay rastros de verdades
esdrújulas
en las miradas de los transeuntes.
Y huellas vacías
de pasos.
Pasos que nunca son tus pasos.
Multitud de ojos que miran.
De bocas que se esparcen
en palabras huecas.
Pero nunca son tus ojos
y nunca es tu boca.
Y las aceras,
una vez más, te nombran.
Dicen lejos.
Y, entre la multitud, esquivan
roces inapetentes.
Tantos cuerpos
y ninguno habla...
Sigo deambulando
por el vientre desnudo
de la ciudad.
Y el paisaje se tiñe,
como siempre,
de estar sola.





la soledad trae memorias inborrables del corazón
es por eso que hasta las calles parecen tener nombres conocidos.
muy bellos a pesar de la nostalgia tus versos amiga poeta.
un abrazo.
 
Las aceras también hablan de tí.
De las olas que,
inertes, riegan
la solución de tu nombre.
Y todo lo que soy se asesina
sobre tu hermetismo injusto.
Hay rastros de verdades
esdrújulas
en las miradas de los transeuntes.
Y huellas vacías
de pasos.
Pasos que nunca son tus pasos.
Multitud de ojos que miran.
De bocas que se esparcen
en palabras huecas.
Pero nunca son tus ojos
y nunca es tu boca.
Y las aceras,
una vez más, te nombran.
Dicen lejos.
Y, entre la multitud, esquivan
roces inapetentes.
Tantos cuerpos
y ninguno habla...
Sigo deambulando
por el vientre desnudo
de la ciudad.
Y el paisaje se tiñe,
como siempre,
de estar sola.






Hay ciudades con nombres. Y no me refiero a que Madrid sea Madrid, sino a lo mejor, María. Y a pesar de lo absurdo que puede resultar para cualquiera el hecho de que una vez en Madrid, esperes que aparezca por detrás de la esquina María, es a su vez, inevitable.
 
Hay ciudades con nombres. Y no me refiero a que Madrid sea Madrid, sino a lo mejor, María. Y a pesar de lo absurdo que puede resultar para cualquiera el hecho de que una vez en Madrid, esperes que aparezca por detrás de la esquina María, es a su vez, inevitable.


Tienes toda la razón, las ciudades a veces pasan a tener un sólo nombre, y no sólo las ciudades... un beso, aler.
 
la añoranza de alguien y su ausencia te ha llevado a esta calle que son tus versos, magistralmente construidos con un ritmo muy divino para leer. Mi aplauso!
 
Yo creí que a mí solo me hablaban los paisajes, lo feo es cuando nos empiezan a hablar como a vos siempre de la misma persona. Pero mas feo es cuando ya no nos hablan de nadie. Locuras, viste. Besitos.
 
Yo creí que a mí solo me hablaban los paisajes, lo feo es cuando nos empiezan a hablar como a vos siempre de la misma persona. Pero mas feo es cuando ya no nos hablan de nadie. Locuras, viste. Besitos.


Las aceras hablan y no siempre de la misma persona... y, a veces, como tú dices, se callan y no hablan ya de nadie... y no es tan feo... Gracias por el rescate... le tengo cariño a este poema. Un beso.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba