MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Otra vez la tormenta reapareció,
en los tímidos brazos del amor.
No hubo calma, solo su furor,
que a la brisa de su mar escondió.
Quizá sienta lo que me prometió.
Quizás me cele con su resplandor
ó quizá apacigüe su sumiso dolor.
Quizá crea que el invierno cedió.
Qué desdicha sintió la primavera
al verla arreciar desde su balcón,
cuánta lluvia, verá ésta caldera;
en contra del tiempo, sin razón,
cuándo irá a romper ésta barrera,
que él inunda en todo mi corazón.
III.
Marianne*
Otra vez la tormenta reapareció,
en los tímidos brazos del amor.
No hubo calma, solo su furor,
que a la brisa de su mar escondió.
Quizá sienta lo que me prometió.
Quizás me cele con su resplandor
ó quizá apacigüe su sumiso dolor.
Quizá crea que el invierno cedió.
Qué desdicha sintió la primavera
al verla arreciar desde su balcón,
cuánta lluvia, verá ésta caldera;
en contra del tiempo, sin razón,
cuándo irá a romper ésta barrera,
que él inunda en todo mi corazón.
III.
Marianne*