15.76.- Anhelo prohibido

MARIANNE

MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...

Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
 
Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
Hermoso poema!!! Finos y delicados versos se deslizan por las letras del alma, llenas de dudas y anhelos, en tanto el corazón y la piel sufren por ese desencuentro. ¡Magníficos versos! Un placer disfrutar de su siempre exquisita poesía, MARIAN GONZALES, reciba la más sincera felicitación y saludo.
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.

Bonito Marián, tienes mucha facilidad para expresar sentimientos.

Un abrazo.
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempoem nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Tiempo para despertar, desvelos de esos sueños
que son abordo de un frio estremecido en ese
tiempo de amor celado. excelente. saludos
amables e luzyabsenta
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Sensibilidad y poesía unidas de la mano en estos versos que se deslizan por el alma de forma suave y acariciadora. Todo puede ser en el amor, se puede morir ppor él . Encantada de leerte querida amiga. Besazos con cariño y admiración siempre.....muááááackssss...
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Hermosos versos, desde luego, querida Marián, son estos tuyos que entreveran anhelos con esa nocturna melancolía anhelante del sol.
Con todos mis afectos, un abrazo fraterno.
Salvador.
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Quién no se sintió así alguna vez??
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Los anhelos a veces nos atrapan sin remedio, la única manera de librase de ellos es consiguiendolos pero a veces esto es imposible. Muy bello poema como siempre amiga Marian. Un abrazo. Paco.
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.

Hay veces que hasta en los sueños, los anhelos nos están prohibidos.
Una vez más, tus tristes pero hermosas poesías me llevan de la mano a caminar en el umbrío silencio.
Un fuerte abrazo estimada poetisa.
 
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Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.

Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.

Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.

Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.


Marián.
Un despertar en el frío paisaje de ti misma. Saludos cordiales para ti, MARIANNE.
 

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