MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.
Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.
Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.
Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.
Marián.
Desperté en medio de ciertos bramidos.
La media luna reía sobre su gallarda
melancolía, la poesía llana resguarda
un hálito de versos fríos desmerecidos.
Si no fuera por los sueños prohibidos,
hoy serías por quien mi cama aguarda;
tomaría el velo del cielo que te guarda
para palmar tus anhelos adormecidos.
Pero el tiempo nos aísla a su manera
sin quién a nuestras ansias consuele,
en medio de éste revuelo sin bandera.
Puede ser que mi extrañeza te desvele
y yo sea quien por tus caricias muera,
deseando ser el sol que a tu amor cele.
Marián.