Añorándote

penabad57

Poeta veterano en el portal
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
 
Última edición:
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
Cuando el círculo se cierre por completo no habrá entrada ni salida. Espero que no te quedes solo allí dentro. Saludos cordiales para ti penabad.
 
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
Muy bello poema de tintes nostalgicos que conducen a una sensible y bella melancolía de la ausencia. Me ha gustado mucho amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
Excelente poema y elegancia de la pluma, todo un gusto leerte ; felicitaciones poeta mis saludos poéticos Amarilys
 
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
Nostalgia amorosa y sensible que se abriendo en
una levedad coagulante, son memorias y a la vez
enardecidas sensaciones que se interponen para
crear añoranza. felicidades. excelente. saludos
de luzyabsenta
 
En qué momento el círculo perdió su faz,
su enredadera blanca, su jardín de hojas
fértiles o la bondad de la nieve blanca.
He escrito en la frágil canción de los días
christmas azules, amé la curva de los pájaros
y el insomnio del mar. Cada imagen rodó
por mis adentros como un agua dulce
que fluyera perdida en un magma de sal.
¿Y el verdor detrás del ayer?, porque sabes
que la huella es un signo, mientras las campanas
inaudibles concitan lazos entre la ternura y la fe.
Soy ardor y tú eclipse. El misterio navega más allá
de la tiniebla y los niños acarician la senectud
mortal del silencio. Lejos, en la añoranza,
los crisoles del invierno relucen, que caigan
sus hilos, que los maquillajes olviden el color
y un solo centro sea la deidad que olvida
el lugar exacto donde habita tu ausencia.
Wow que mejor que añorar y no morir en el olvido, grato leerte
 

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