Iván Terranova Cruz
El Gitano.
.
¡ Amar... amando !
como una dulce gota de amor
que palpita entre tu boca
y que poco a poco, yo voy
lentamente
calcinando
¡ Amar..., amando !
por tus valles, desiertos y montañas
caminando encendido por toda tu arrogancia
y que recorro deliciosamente y muerdo
y no sólo con mis labios
¡ Amar... amando !
Cocidos como piel y sangre
complementando nuestros más íntimos ensueños
Por entre dimensiones siempre incandescentes
y tangibles
Por donde ni los dioses... jamás palpitaron
¡ Amar amando !
Subir a las estrellas de tus ojos
y con cada impulso de mi cuerpo, calcinarlas
y humrdecerlas por entre mis fulgentes y profundos ríos
a la hora cumbre del más delcioso de nuestros actos
¡ Amar... amando !
Tejer noche tras noche y día tras día
la conplaciencia de nuestros más puros deseos
para luego entre los dos al mismo tiempo
desesperadamente en nuestros cuerpos, triturarlos
Amar amando...
juntos... hasta cuando nuestros huesos
se hagan tierra y luego polvo y total olvido
y aún así... de tanto amor y por tanto amar
como el viento
disolvernos para siempre... aullando...
¡ Amar amando !
¡ Siempre juntos... eternamente delirando !
(T)
Creo, que es justo poner la canción que
en su momento el compañero Daniel Borrel
me hizo llegar, como complemento de mi poema.
Quizás algún día, vuelva a ver esta página de M.P.
y recuerde que por aquí, también tiene
amigos entrañables
que nunca lo olvidan
Gracias.
(Tu amigo)
I.T.C.
que palpita entre tu boca
y que poco a poco, yo voy
lentamente
calcinando
¡ Amar..., amando !
por tus valles, desiertos y montañas
caminando encendido por toda tu arrogancia
y que recorro deliciosamente y muerdo
y no sólo con mis labios
¡ Amar... amando !
Cocidos como piel y sangre
complementando nuestros más íntimos ensueños
Por entre dimensiones siempre incandescentes
y tangibles
Por donde ni los dioses... jamás palpitaron
¡ Amar amando !
Subir a las estrellas de tus ojos
y con cada impulso de mi cuerpo, calcinarlas
y humrdecerlas por entre mis fulgentes y profundos ríos
a la hora cumbre del más delcioso de nuestros actos
¡ Amar... amando !
Tejer noche tras noche y día tras día
la conplaciencia de nuestros más puros deseos
para luego entre los dos al mismo tiempo
desesperadamente en nuestros cuerpos, triturarlos
Amar amando...
juntos... hasta cuando nuestros huesos
se hagan tierra y luego polvo y total olvido
y aún así... de tanto amor y por tanto amar
como el viento
disolvernos para siempre... aullando...
¡ Amar amando !
¡ Siempre juntos... eternamente delirando !
(T)
Creo, que es justo poner la canción que
en su momento el compañero Daniel Borrel
me hizo llegar, como complemento de mi poema.
Quizás algún día, vuelva a ver esta página de M.P.
y recuerde que por aquí, también tiene
amigos entrañables
que nunca lo olvidan
Gracias.
(Tu amigo)
I.T.C.
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